Una Obra Intensa y Excelentemente Actuada

Hay que decir que la versión de la novela “La Vida Doble”,  de Arturo Fontaine escenificada por Claudia Fernández a partir de la adaptación de Marco Antonio de la Parra, es una de las obras más interesantes de lo que va del año. No sólo pone a su protagonista, Paula Zúñiga, en un más que exigente rol que la obliga a bucear en la interioridad de una mujer trastornada por los oscuros episodios vividos, sino que además funciona como reloj y las elecciones  de la directora, de cómo llevar este texto a un escenario, son muy acertadas.
Irene es miembro de una guerrilla llamada Hacha Roja. Capturada

en el asalto a un banco, consigue resistir la tortura y luego de 29 días es liberada. No sucede lo mismo cuando es apresada por segunda vez: entonces delata, traiciona y se convierte ella misma en interrogadora.
En una hora y media, esta puesta en escena “La Vida Doble”, recorre el viaje al infierno de esta mujer, interpretada con excelencia por Paula Zúñiga.
Todas las piezas funcionan a la perfección en la obra. De la Parra realiza una fiel adaptación del texto literario, que mantiene en tono confesional y verborreico de la novela, y Claudia Fernández, la directora, utiliza su especialización en teatro físico para dotar a la escena de una corporalidad  necesaria (visible tanto en el trabajo de Paula Zúñiga como en las coreografías con el resto del elenco) para mostrar lo inmostrable en  la tragedia de Irene.
Tal como en el libro, la protagonista le habla a un otro que escucha. En un estilo que recuerda el psicodrama, ella reconstruye sucesos de su historia con la ayuda de tres jóvenes actores (Emerson Velásquez, Fabián Romero, Jesús Ponce) que desempeñan diversos roles. Momentos tan difíciles de escenificar como la tortura y el desenfreno sexual,  se transforman en alegorías a través del desarrollo coreográfico.
Pero es Paula Zúñiga quien se lleva el peso del relato. Siempre en escena, recorriendo diversas emociones y estados, desde la épica revolucionaria hasta el descubrimiento del goce en torturar; desde el miedo de ser capturada hasta el disfrute sexual con sus captores. Enormemente exigida, la actriz sale airosa del desafío y despliega todos sus recursos y talentos escénicos para dar cuerpo al oscuro viaje de Irene.
Es difícil teatralizar un libro, y más uno que toca momentos tan oscuros en la vida de un ser humano en primera persona. “La Vida Doble”, de Marco Antonio de la Parra y Claudia Fernández, no sólo hace justicia a Fontaine sino que es uno de los mejores estrenos de la temporada.

 

 

 


Coordenadas
Sala Finis Terrae (Pocuro 1935)
Hasta el 14 de septiembre
Jueves y viernes 21:00, sábados 20:00 y domingos 19:00.
$8.000 entrada general, $5.000 tercera edad, $3.000 estudiantes