Las Propuestas Destacadas del Año que se Va

En un nutrido año teatral, con experiencias y alcances disímiles, hubo puestas en escena para todos los gustos, especialmente centradas en la dramaturgia nacional. Sorprende el entusiasmo de los jóvenes teatristas para mantener la cartelera bien provista de sus propuestas, consolidando ese sector creativo que llamamos emergente. En este contexto, fueron pocos los consagrados o con trayectoria que hicieron sus aportes, en un panorama que dejó de lado los clásicos y los éxitos contemporáneos, salvo excepciones como "Un Tranvía LLamado Deseo", en la mirada de Alfredo Castro. Eso en ningún caso es malo, sino que se manifiesta como

un síntoma de que en estos tiempos al parecer, y eso nos dice nuestro teatro, necesitamos mirarnos hacia dentro para saber dónde estamos y para dónde vamos. Ejemplo claro de esta necesidad son las obras "Historias de Amputaciones a la Hora del Té", "Proyecto de Vida", "Palo Rosa" y "Alcérreca", por nombrar algunas.
El 2014 fue también época de buenas interpretaciones. Roberto Farías impresionó en el monodrama "Acceso", con una fuerza que brotaba de sus visceras; vimos a Paula Zúñiga intensa y exigida en "La Vida Doble", entregada al máximo; y disfrutamos con el Yayo creado por Gabriel Urzúa en "Por Sospecha". Hubo mucho teatro internacional de enero a diciembre, además de los invitados de Santiago a Mil, lo que se agradece porque el diálogo en la esfera creativa es tan necesario como en otros aspectos de la vida.
A continuación, algunas de las propuestas más destacadas del año teatral que nos deja.

Humor Negro
En "Los Millonarios", la compañía La María retrata a unos abogados clasistas y racistas, listos para defender a un mapuche acusado de matar a una familia de agricultores en Temuco. La acción transcurre durante la preparación de la defensa, con una dramaturgia liderada por un verbo imparable y encarnado en las estupendas actuaciones de Alexandra Von Hummel, Rodrigo Soto, Elvis Fuentes y Manuel Peña.  Una obra lúcida e incómoda, dirigida por Alexis Moreno, que nos muestra la parte más oscura de nuestra idiosincrasia.

El alcohol de Thomas Harris
"Perdiendo la Batalla del Ebrio", inspirada en la obra homónima del poeta chileno, estuvo en cartelera durante noviembre en una breve temporada de martes y miércoles. La pieza, dirigida por Claudio Santana, resultó un deleite para el espectador por el trabajo coral de los 6 actores en escena, que usaron su cuerpo como gran y única fuente de recursos. En poco más de una hora, el grupo entregó una visión representativa del libro de Harris, sorprende y entretiene al espectador, que rodea la acción.

Rulfo por Plana
En "Paso del Norte", Cristián Plana escenifica el cuento homónimo de Juan Rulfo. Con meticulosidad el joven director crea la atmósfera asfixiante que el autor mexicano dotó a su texto para mostrar un mundo ahogado en pobreza. En un espacio que se acerca al realismo mágico, vemos a un joven mexicano que le encarga la familia a su padre para irse a probar suerte al norte. El padre es un excepcional Rodrigo Pérez, viejo duro e inconmovible. Rulfo es visitado con respeto, poesía y asertividad por el rítmico trabajo de Plana.

Siglo de Oro actualizado
Con cuecas, valses y boleros, la compañía La Calderona traslada exitosamente una comedia del siglo de oro a los cerros de Valparíso. La adaptación, que convierte "Don Gil de las Calzas Verdes", de Tirso de Molina, en "La Cueca de Gil con Polainas Verdes", consigue refrescar y acercar la genialidad del autor español. La dirección, de Macarena Baeza, no da tregua al público en una hora y media que se pasa volando,  colorida y sencilla es la escenografía, marcada por seis tormentos y un panel de fondo que recrea los cerros porteños

Mejor que en Buenos Aires
Una grata sorpresa resultó la versión chilena de “Cock”, comedia donde el dramaturgo inglés Mike Bartlett retrata a un hombre que se enamora de una mujer luego de años de relación homosexual. La coproducción  del Centro Mori y The Cow Company, dirigida por Álvaro Viguera, fue mucho mejor que la puesta que estuvo en cartelera en Buenos Aires. No hay guiños cómplices al público, sino un diálogo inteligente con él. A eso se suma el estupendo desempeño de todo el elenco, encabezado por Héctor Morales.

Intensa interpretación
En "Acceso", monodrama dirigido por el cineasta Pablo Larraín, Roberto Farías se convierte en Sandokan, un vendedor ambulante abusado en su niñez. En un escenario que simula el pasillo de una micro, el personaje recorre su presente de vendedor, y su pasado de niño vejado. La interpretación de Farías conmueve, asusta, intimida y provoca compasión. Su caracterización es de tal intensidad, que el espectador pierde la noción de espectáculo y sufre, de verdad, frente a este personaje que no ha tenido acceso a la dignidad.

Una vida en el escenario
Todas las piezas funcionan a la perfección en "La Vida Doble". De la Parra realiza una fiel adaptación del texto literario, que mantiene el tono confesional y verborreico de la novela, y Claudia Fernández, la directora, utiliza su especialización en teatro físico para dotar a la escena de una corporalidad  necesaria para mostrar lo inmostrable en  la tragedia de Irene. A eso de suma la intensa actuación de Paula Zúñiga, quien usa todo su cuerpo para dar vida a la sufrida protagonista.