Explotación Made in Argentina


En el marco del festival multicultural Santiago Off, se presentó este Martes 20 de enero, en el GAM, “Muñecas rotas” pieza argentina basada en el libro “ El Desván“, de Patricia Suárez, y que aborda el comercio de sexual en la Argentina. La pieza está estructurada en una sola larga escena y aborda la vida de Tabita y Margot, jóvenes prostitutas que ejercen en un prostíbulo del centro de la capital.
Mauro Molina, su director, optó por el camino de una austeridad muy samaritana a la hora de narrar fragmentos de la vida de estas dos mujeres. Ambas, instaladas en un andén, abordan temas como el engaño, la pobreza, la enfermedad, la soledad, la miseria que

las corroe y las estigmatiza, además de las diferencias entre prostitutas porteñas y la del interior, entre otros aspectos que hacen al entramado sociológico que las contiene.
La pieza (en rigor, dos discursos escénicos unidos por la denuncia), exhibe una pobreza argumental y escasa creatividad de texto, no cabe nada más que lo ideológico-teatral, huele a panfleto, se encasilla en el tango de la miseria y otros clichés argentinos, por eso a ratos huele a pancarta escénica.
Y si bien es comprensible su realización, en el marco de hacer denuncias sociales sobre la explotación sexual, queda la sensación de demasiada pobreza anticipada, de cheque premeditadamente sin fondos, aunque extendido con generosidad y apertura de mente.
Destacamos el trabajo de vestuario a cargo de Maria Ángeles Fiora, ya que ambas actrices lucen una vestimenta que simboliza la ingenuidad y la pureza, en cuerpos decadentes y miserables.
Curiosamente la pieza no naufraga, logra empatía desde el primer segundo en que aparecen las actrices recostadas una sobre otra (acompañadas por un excelente solo de piano, trabajo de Pablo Pereyra), desde ese instante vemos como la labor de María Celeste Gerez y María Viau exhiben una entrega y solvencia escénica excepcional.
Cada tramo de emociones que despliegan, está visceralmemente empapado de verosimilitud, de carne, de sangre. Ellas logran lo que Constantin Stanislavsky, el ruso que sistematizó un método para el oficio del actor, llama activar la “memoria emotiva”, es decir, recuperar aquella materia emocional desde sí mismo y hacerla gesto y acción. 
 
Ficha Artística
Autoría: Mauro Molina sobre textos de Patricia Suárez.
Actúan; María Celeste Gerez y María Viau
Vestuario: Maria Ángeles Fiora. Escenografía: Maria Ángeles Fiora.
Música original: Pablo Pereyra.
Puesta en escena: Mauro Molina.
Dirección: Mauro Molina.