Stgo a Mil: El Grito de los Desplazados

El 10, 11 y 12 de enero se presentó en Santiago a Mil la compañía Koon Theater Group con la obra “Above Zero”, formada por el sirio el exilio Ossama Halal. La obra, que tuvo una alta demanda, nos entregó una creación que transitaba entre la danza, el teatro físico y la performance. Con una temática contingente y desgarradora, como son los refugiados, desplazados y el desgarro que significa dejar la tierra propia en busca de una vida mejor. El elenco, de muy  buena interpretación, estuvo formado por Antoine Bouguier, Stephanie Kayal, Rawya ElChab, Sarah Zein, Hamza Hamadeh, Bassam Abu Diab, Nour Shamma y Sarah

Mashmoushy, bajo la dirección coreográfica y escenografía de Ossama Halal.
“Above Zero” se presenta en un espacio limpio, sin distractores ni escenografía, donde los únicos objetos que se encuentran en escena son la mesa de sonido en un extremo y tres camarotes que, al montarse uno sobre otro, hacen de andamios para la escena final.
La obra, de 70 minutos de duración, considera textos en idioma árabe con subtítulos en español.  Y, si bien resulta extensa en el tiempo, esto es más bien consecuencia a la profundidad de sus tópicos.
El montaje nos ofrece varias preguntas: ¿Cuáles son las luchas diarias que deben enfrentar quienes viven en estas condiciones? ¿Cómo vivir en un campamento de refugiados donde las camas enjauladas, con su violencia metálica, son metáforas de encarcelamiento? ¿Es éste realmente un lugar seguro? Pero, más que resolverlas o dar atisbos de respuesta, nos deja con más problemas sobre el tema. ¿Hasta cuándo?, ¿Porqué el hombre deja de ver la humanidad del ser, como si fuera solo un objeto? Difíciles preguntas, que darían pie a cientos de propuestas como la presentada por “Above Zero”
Un momento fuerte o intenso de apreciar es el instante en que uno de los interpretes comienza a dar botes con una pelota de baloncesto, para luego seguir haciendo lo mismo con la cabeza de uno de los refugiados. Este cambio, que parece un juego a los ojos del espectador, entrega metáforas difíciles de asumir.
La honestidad de la obra se demuestra en el minuto que los actores declaran que no son refugiados, sino solo artistas, que muestran una realidad cruda y una interpretación de lo que otros viven. Sin duda, su arte se convierte en un acto o convicción política y en una muy buena propuesta artística.
En definitiva, la obra es un buen aporte para el festival, debido que no está realizada únicamente para entretener al público. Más bien es una oportunidad para reflexionar, donde los artistas tiene mucho que decir.