"Reversible": El mundo al revés

¿Cómo sería el mundo si los roles hombre-mujer estuvieran cambiados? Es decir, si ellas ocuparan los cargos de poder y ellos estuvieran relegados a la familia, fueran objetos sexuales y su voz estuviera invisibilizada acusándolos de “histéricos” u “hormonales”. Esa ficción muestra “Reversible”, nueva entrega de la actriz Claudia Pérez como dramaturga y directora. Antes ella coescribió “Winnipeg, de los Apeninos a los Andes” y “Punto Ciego”, dirigiendo ambas obras.
La risa por momentos se transforma en carcajadas, simplemente por lo extraño que resulta ver a hombres interrumpidos por sus

esposas cuando hablan o quejándose del trato sexista hacia ellos. Ellas son las que dan besos cuneteados, piropean en momentos no adecuados y dan palmaditas en el trasero. Ellos las soportan.
La obra muestra a dos parejas que se juntan a comer. Las mujeres son empresarias exitosas, se encargan del asado y ellos, un antropólogo y un psicólogo, de las ensaladas. En la velada los hombres sufren una serie de micromachismos que resultan jocosos, no porque las acciones lo sean sino porque los espectadores están (estamos) acostumbrados a que estos sean vividos por las mujeres. Miradas al trasero, piropos desubicados (“estás rico” mientras el aludido intenta decir algo serio) y, algo muy común, no escucharlos mientras intentan decir algo serio. Usos, costumbres, tan normalizadas en contra de las mujeres que se repiten día a día.
Entre los cuatro las bromas pesadas abundan. Sale a colación que ellos aportan poco para la casa, y que son ellas las que se llevan el peso económico. Hay tensión evidente. Pero el conflicto explota cuando Paola (Claudia Pérez) cuenta un proyecto por el que acaba de ser reconocida como la mujer del año. El problema es que la idea es de su marido, Mateo (José Luis Aguilera). Junto a ellos están Elisa, exitosa ingeniera, y su marido Daniel, un antropólogo.

La puesta en escena, dirigida por Claudia Pérez y Chilean Bussiness, es de tintes realistas. En ese registro destaca José Luis Aguilera, quien construye un hombre que ocupa el rol asignado a la mujer, pero desde su masculinidad. Pérez y Molina muy bien en su rol predominante, solo Rodrigo Muñoz por momentos se ve algo amanerado.
“Reversible” se trata de una comedia bien estructurada, que trabaja con la sorpresa del público frente a lo que ve. El planteamiento es sencillo pero inteligente, lo que genera una reflexión del público a la salida (escuché muchos comentarios). Claro que al final la obra da un atractivo vuelco dramático, que dejaré en suspenso para que despejen el misterio en el teatro.

 

 

Coordenadas
Mori Vitacura
Horario: viernes y sábado 20.30; domingo 7 y 14 abril 20 hrs.
Valores: $18.000 general

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