Hasta siempre Alejandro y Bélgica

 

Alejandro Sieveking y Bélgica Castro. Grandes, enormes, enamorados hasta el infinito. Les agradecemos no solo todo lo que aportaron al teatro chileno, sino que también su enorme calidad humana. Sencillez, humildad y cercanía se combinaban con el talento y la creación. Siempre dispuestos a escuchar, a recordar y también a aprender. Conversar con ellos era una delicia.
Se fueron juntos en un gran último acto, como lo pactaron hace años.
¡Hasta siempre!