Stgo a Mil: El Desamor Transfigurado

En la inauguración de Santiago a Mil 2019, en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Sophie Calle se pasea entre los presentes con su característica melena y sus anteojos. Mira cada una de las salas, como si quisiera corroborar que todo está bien. Y sí lo está. Calle es una artista conceptual francesa que transforma lo íntimo en arte: el seguir a un hombre por Venecia, la muerte de su gato, la agenda de un desconocido, las cosas de los huéspedes de un hotel. A Chile, donde una de sus obras integró una exposición colectiva en 2009, llega esta vez con uno de sus más comentados trabajos recientes: “Cuídese Mucho”.

Fechada en 2007, esta instalación nace a partir del mail con que un hombre rompió su relación con ella. Las palabras son educadas y hasta cariñosas, pero, incomprensiblemente ya que dice quererla, reafirman la decisión del remitente. Leídas suenan a excusas, a cortesía fabricada, a corrección de un ex amante caballeroso, aunque lo que expresa claramente es que no puede seguir siéndole fiel y que, al sentirse “mal” en la relación monogámica, volvió a contactarse con otras mujeres. Que lo intentó, y no pudo. Que la ama, claro, pero que no puede estar solo con ella.
Lo que Sophie (65) hizo con este material, hace más de 11 años, fue enviárselo a 107 mujeres de diferentes profesiones y edades, para que realizarán un feed back. Las elegidas fueron desde famosas como Victoria Abril, Jeanne Moreau y Laurie Anderson, hasta desconocidas como una niña de 9 años, una maestra de kínder, una tarotista, una criminóloga, una campeona de tiro, una detective, una filósofa, una especialista en lengua de señas, una bailarina india, una filóloga e, imposible olvidar, una lora. Y muchas más.
Cada una de ellas fue fotografiada o filmada mientras escribía su reacción a las palabras del ex de Sophie. Hay acciones simples, como leer la carta e interpretarla (desde el humor, la rabia o la desidia), o intentar cantarla al ritmo de una balada triste. Pero hay verdaderos hallazgos.
En ese apartado está el análisis de la criminóloga, que detecta a través de las líneas una personalidad narcisista y egocéntrica. También la lectura del tarot, que reúne las cartas de El Loco, el Hermitaño, la Luna y El Colgado, cuya interpretación sería que quien escribió las cartas es un hombre desesperado.
Otra respuesta atractiva es el análisis intertextual de la carta, que revela frases que están en otros textos, de Jane Austen, Dostoievski, Tolstoi, The Beatles, Sun Tzu, Henry Miller, entre otros autores y autores.
No faltan los actos psicomágicos. Como el de la campeona de tiro que “acribilla” la carta en 3 partes, o la lora Brenda, que se come el papel para luego gritar “Cuídese Mucho” desplegando su cresta de plumas amarillas, en un tono que rezuma ironía y mordacidad.
Se trata de una instalación coral, que desmenuza una situación que a muchos no les parece compleja (un hombre que quiere estar con varias mujeres a la vez, y punto). Pero no hay que confundirse, no es la vida misma, es arte. Y éste trabaja con la realidad, pero no la imita, sino la relee, la mira desde un ángulo sorpresivo, la hurga, la transfigura. Le toma el pulso y la temperatura a lo que sucede. Hay mucho de intelecto, de conceptualización, claro. Pero eso no es un problema, sino una condición.
Es así como el recorrido por “Cuídese Mucho” sumerge al/a espectador/a en un vaivén de emociones. Puede reírse, fascinarse, sentir pena e incluso abatimiento. Por supuesto que hay evocación y comunión: las propias experiencias se cruzan con las de Sophie Calle y sus mujeres magas.
No falta la solidaridad de género. Con qué gusto las espectadoras leemos que el sujeto en cuestión es un narciso, con qué placer vemos a Brenda comerse la carta.
Los varones tal vez se sientan avergonzados. Por haber dicho o escrito algo similar (que suene a excusa por donde se le mire) o simplemente por un tema de género, también. “Qué mal nos hizo quedar este tipo”, escuché decir a un espectador veinteañero.
Sea como sea, los hombres recorren las salas abismados por el poderoso discurso de las 107 mujeres convocadas, que desborda de energía el MAC.
Seguramente el arte no puede sanar una pena de amor, pero claramente puede transfigurarla, descamarla, desollarla, hacerla relucir de una manera impensada. Y eso, sin duda, hace “Cuídese Mucho”.

 

Coordenadas
Museo de Arte Contemporáneo
Parque Forestal s/n
Hasta el 30 de enero, entrada liberada.

Retrato de la artista por el fotógrafo Jean Baptiste Mondino