"Medusa", la Obra y el Mito

Dentro de la mitología griega encontramos a las Gorgonas, tres hermanas monstruosas llamadas Esteno, Euriale y Medusa, todas con características similares: las serpientes saliendo de su cabeza a modo de cabellera y a veces también de su cintura, los ojos siempre grandes muy abiertos, generalmente amigdaloides, la boca inmensa, amenazadora, con la lengua colgando entre los dientes, los colmillos afilados como de jabalí.
Tras la descripción de sus rasgos más sobresalientes, podemos preguntarnos qué simbolizan las Gorgonas del mito en relación a la obra de teatro “Medusa”, escrita por Ximena Carrera

y dirigida por Sebastián Vila, la que se inspira en tres mujeres detenidas por la DINA que colaboran con el régimen militar delatando a sus compañeros de partido. Las coincidencias son claras. Se trata de tres mujeres cómplices, casi como hermanas, de su propio destino y de una realidad compartida. En el texto aparecen frases como “o la tres o ninguna”, “seguimos siendo un paquete”, lo que significa que ninguna puede hacer lo que quiera sin que afecte a las demás.
Esta realidad impuesta por quienes abusan del poder como mecanismo del terror, es también una similitud con las hermanas Gorgonas, provistas de atributos destinados fundamentalmente a provocar horror con una función apotropaica: alejar lo maligno.. Esta funcionalidad, que en el mito les confería una doble vertiente maléfica y benéfica, en nuestra realidad se asume según el color político desde donde se mire, con sólo dos visiones disímiles de la época.
En ese aspecto, lo más destacable del mito posiblemente sean sus ojos, esos ojos enormes y abiertos con la intención de plasmar su mirada petrificante. Es el ojo que todo lo ve, que nos sigue a todas partes, a modo de persecución, una persecución política que valiéndose de sus ojos que todo lo que ven lo delatan, el gobierno militar consigue datos específicos para sus propósitos.
Al mismo tiempo que la sangre de las Gorgonas posee las cualidades de dar vida (si era obtenida del costado derecho) o la muerte (si era obtenida del costado izquierdo), aparece entonces el concepto de dar vida o la muerte según los lados identificables con los partidos políticos y la encrucijada constante que vivencian estas mujeres.
Desde el mundo onírico y del psicoanálisis podemos recoger las interpretaciones que dicen que las serpientes simbolizan lo viril. Un hombre de gobierno, cruel y autoritario, un enemigo que oculta sus malas intenciones y sus múltiples intrigas, implacable en su castigo. Al dominar serpientes se obtiene regocijo, objetos materiales, jerarquía y honores. Lo mismo que cuando pelean serpientes entre sí, es un poder que tendrá para gobernar esa región. Por tanto, dominar serpientes negras y voluminosas es conducir ejércitos y muchedumbres. A modo de conclusión, las asociaciones del por qué la dramatura elige el nombre de Medusa como título son cada vez más evidentes. 
La trama de la obra se condiciona a tres mujeres basándose en la historia de Marcia Uribe (Carola), Luz Arce y Marcia Merino (la flaca Alejandra), quienes colaboran con el organismo de seguridad estatal como delatoras  y, a cambio, se les otorga el privilegio de salir del centro de detención para compartir un departamento en el centro de Santiago, donde cada una de ellas tiene su argumento para contribuir, una historia detrás para seguir adelante con aquello que detestan.
Desde la mirada del mito de las Gorgonas cada una de las hermanas poseía características que se asemejan a las tres mujeres en que se inspira la obra “Medusa”, es así como perfectamente Esteno tiene características de Marcia Uribe, interpretada por la misma autora, Ximena Carrera, quien posee la fuerza y el tiempo en sus dos caras, mirando al pasado y al futuro al mismo tiempo, y las puertas dimensionales al reino de la muerte. Quien en la obra siempre esta recordando a sus padres, que piensan que ella murió y de quien documentalmente se sabe que siguió trabajando para la DINA.
Euriale es la mayor de las Gorgonas y la única con sentimientos maternos, interpretado por Nona Fernández, quien anhela que su hijo viva con ella en el departamento y quien además posee las llaves y es la conexión entre los militares con las delatoras.
Finalmente nos queda Medusa, asociado a Marcia Merino, en el personaje de Mariana, interpretado por la actriz Camina Riego, quien desata todo el conflicto dramático dentro la obra, al ser ella quien a través de su mirada posee el poder de matar a quien fuese su pareja y compañero político, luego de verlo en la calle. Medusa es la única mortal de las Gorgonas, por tanto es Mariana quien se  sitúa en el dilema de poner fin a esa vida, viendo la muerte como un sinónimo de cambio, un posible cambio radical dentro del ahogo que les provoca lo que vivencian a diario, despertando un deseo de evolución a través de su fuerza instintiva.
“Medusa” encierra entonces ese paradigma, la posibilidad de un nuevo horizonte, lo que escenográficamente se contrapone al instalar una puerta que no conduce hacia ningún camino, solo hacia una pared que nos devela esa imposibilidad y el choque contra su realidad, por tanto se instaura la paradójica que no está ni resuelta ni asumida por las tres mujeres.
La habitación también nos traduce esa realidad, elementos como las tres sillas, la lámpara, el teléfono y el vestuario nos transportan hacia los ’70, en un estilo de teatro realista cuyo conflicto está delimitado por el espacio de la alfombra solucionando de manera simple y a modo documental las secuencias de escenas y la conducción de la obra.  El gato a simple vista ficticio o imaginario, adquiere  importancia bajo estas características ya que al develarnos su nombre adquiere el sentido de un ideal y utopía que ya no tienen y que perdieron.

 

Coodenadas
Centro Cultural Gabriela Mistral GAM Sala N1
Hasta el 30 de junio
Jueves a Sábado 21 horas, Domingo 20 horas
Entradas: General: $5.000, Estudiantes: $3.000