Bitácora de un Proceso Creativo

Por Alfredo Bravo, bailarín y coreógrafo chileno radicado en España, codirector de la compañía Plan B.

“El proceso de creación”. Ideas, mucha conversación, propuestas y anti-propuestas, este camino es así de claro en la etapa de pre montaje (hasta antes de trabajar directamente con los bailarines). En este período sabemos que tenemos que generar muchas ideas, pues al momento de comenzar el trabajo con los bailarines nos obligamos a tener una buena cantidad de motivaciones (convicciones / impulsos / dinámica /contrastes) para poder trabajar junto a ellos con un mínimo de claridad, por que solemos trabajar con muchos bailarines en nuestras piezas, lo cual es algo bastante exigente y es necesario comenzar

junto a ellos con ciertas certezas, puesto que durante el montaje siempre acabamos flotando en algún sitio. Y digo flotando porque creo que esa es la imagen que está en mi cabeza cuando pienso en ello.
En ese trazado solo se pueden dar impulsos para que esto tome un rumbo,  pero claro, esto lo hacemos entre todos.  Es cierto que todo el material coreográfico es creado por nosotros, no trabajamos con la improvisación de los bailarines, pero siempre hay espacio para un entendimiento de ese material por parte de sus cuerpos, de sus formas. La danza contemporánea es un proceso abierto, no hermético, y como tal se  requiere  que para poder llevar a un intérprete a un cierto lugar, bastante más que claridad al momento de mostrar los movimientos, puesto que son sus cuerpos los que bailarán ese material, en esa comunicación nos perdemos,  y tal vez nos encontramos.  Pero cuando crees fehacientemente que  el resultado de una pieza es el resultado de lo que de verdad ha sido ese proceso, no se pueden mentir ni maquillar  las cosas, lo que no ha existido durante el proceso no existirá y no se verá en el escenario con verdad.
Ése es nuestro proceso para cada pieza con cada compañía: respetar y entender que no tienes todas las respuestas, que estás en las manos del otro y simplemente hay que trabajar desde ahí.
“La búsqueda”. La danza como objetivo final, sin perder al publico de vista,  sin subestimarlo y sin ser demasiado complacientes. La verdad es que suena complejo, y lo es, pero si uno se plantea sacarse de encima lo pedante que es creer que porque trabajamos en el arte contemporáneo somos tan especiales que todos nos tienen que tratar de entender, las cosas se simplifican y fluyen de mejor manera. El rigor es fundamental en esa búsqueda. Soy freelance y vivo de la creación de espectáculos que se presentan en teatros, deseo que ese público  viva y sienta emociones, se moleste, se alegre, que disfrute, que salga de la sala con una opinión con una sensación, que a su cabeza la invadan imágenes, recuerdos, ésa es nuestra búsqueda intentar acercarnos a eso.
“Referentes”.He tenido la suerte de estar bajo la influencia de grandes artistas, personas que han influido  en mi camino, algunas de ellas Uthoff/Araneda/Brumachon/lamarche/Bunster/Caciuleanu/Ullate/Sagardoy  y tantos otros. Como dice Nicanor Parra, “pescamos lo que está en aire”. He pescado lo que ha estado en el aire que he respirado.