Dramaturgia del Espacio

Escrito por Gigi Caciuleanu
destacado coreógrafo y bailarín rumano francés
ex director de Banch

Considero el espacio como una pista de hielo remoldeada por las huellas que dejan los patinadores. Pero una pista en tres dimensiones. Una vez atravezado por un movimiento danzado, el espacio nunca más será el mismo de antes. Las trayectorias de los movimientos se quedaran inscritas en su “carne”. Creando una coreografìa invisible pero complementaria a la coreografia visible.
Para mí, como coreógrafo, la danza no es sólo un juego de cuerpos que se expresan. La relaciòn entre las ubicaciones de los bailarines crea campos dinámicos aun mas amplios que los cuerpos mismos.Los espacios entre los cuerpos están cargados de energía, significado y poesía.

A la imagen de la “materia oscura” que llena la gran mayoría del universo, ¡pero no se ve!, estos espacios invisibles tienen un papel al menos igual a el de los cuerpos físicos de los bailarines. La disposición de los protagonistas en el espacio constituye el componente esencial de una coreografia.          
El espacio también ...baila!
El premio Nobel de física, Paul Dirac, decía que existe cierta distancia optima para contemplar el rostro de una mujer. A una distancia infinita uno no puede ver nada....mientras que a la distancia cero la imagen observada aparece desfigurada.
Parafraseándolo, podemos decir que debería existir cierta distancia optima para percibir un cierto movimiento. Por lo tanto, tiene que haber una distancia desde la cual la visión de un(a) bailarín(a) alcance un punto inmejorable. Pero, todo se vuelve màs complejo visto que el público representa no un solo sino una multitud de puntos distintos de observación. Y que los bailarines, por definición, se mueven !
Por mi parte, considero que mi arte y mi oficio, como coreógrafo, es realizar mi composición de modo que cada bailarín, moviéndose en el espacio, se encuentre lo más a menudo posible al alcancee del punto óptimo de visiòn de cada espectador ; acordar esta zona ideal con cada movimiento (y de cada de sus componentes), qye forman la coreografía. Encontrar un denominador común entre dos espacios (el escenario y el público) formado, cada uno, de una multitud de puntos, entrelazados al infinito.
Crear, a través de los movimientos bailados, a cada “momento” de danza, a cada “paso”, una dramaturgia arquitectural del espacio.