Explosión Mexicana en el Teatro Municipal de Las Condes

Así te envuelve México” se titula el espectáculo que hasta mañana presenta, en el Teatro Municipal de las Condes, el Ballet Flolklórico de México de Amalia Hernández. Grupo embajador de la cultura mexicana, desde los años 50 que recorre el mundo y tiene como sede el Palacio de Bellas Artes en el D.F., donde se presenta permanentemente para delicia de los turistas.
Durante dos horas, con intermedio, un elenco formado por 38 bailarines y bailarinas, y 16 músicos-cantantes, realizan un recorrido por la enorme variedad de manifestaciones dancísticas del pueblo mexicano, desde las culturas prehispánicas hasta la mismísima

revolución. En escena vemos un conjunto que realiza estilizaciones de los bailes populares mexicanos, con mucha gracia y precisión, conjugando la expresión autóctona del baile con el refinamiento estilístico de la danza. La música y canto en vivo aporta vida y sabor a cada cuadro.
La fiesta comienza con el cuadro Los Concheros. Ellos son un grupo de danza ritual, de raíces prehispánicas, que debe su nombre al instrumento musical que usan confeccionad con la caparazón o concha de un armadillo. Llevan sonajeros en los pies, y su danza es rítmica y fuerte. Los danzantes,  vestidos de rojo, amarillo y calipso, llenan todo el escenario, y trasladan al público a otros tiempos con el mántrico sonido de los sonajeros.
Vertiginosamente se suceden los siguientes cuadros. Sones de Michoacán es un recorrido muy estilizado (los bailarines están descalzos) por diversos ritmos y épocas de la historia de México; en Tarima de Tixtla aparecen las bailarinas con hermosos y coloridos vestidos de enormes faldas, acompañadas por hombres vestidos con la tradicional camisa y pantalón blanco. Se suceden diversos bailes, como El Toro, El Arranca Zacate y La Iguana. En esta última, los hombres se arrojan al piso imitando los ondulantes movimientos del animal
Sigue La Revolución, que pone en escena a 18 coloridas cantineras revolucionarias, con las cananas cruzadas sobre el pecho, interpretando a la inmortal Adelita.  Continúa el espectáculo con el cuadro titulado La Charreada, competencia deportiva tradicional, y el primer acto termina impresionantemente con Fiesta en Tlacotalpan (estado de Veracruz). Vestidos enormes, pañuelos ondeantes y taconeos de hombres y mujeres aumentan el entusiasmo del público. Los músicos jarochos tocan La Morena, El Pájaro Carpintero, Los Abanicos y El Coco, entre otros temas, para terminar con la contagiosa Bamba, donde los danzantes hacen un  lazo rojo con sus pies.
El segundo acto comienza con la Danza de los Quetzales. El quetzal es un ave que tiene un papel importante en la mitología prehispánica. Los reyes y sumos sacerdotes ancianos llevaban tocados de plumas de quetzal, y en lengua nahuatl quetzal significa precioso o bello. En escena vemos a los intérpretes masculinos ataviados con los colores del ave (calipso, rojo y blanco) y llevando un enorme tocado en la cabeza. Esta danza, propia de Puebla, pretende ilustrar la veneración sentida por los quetzales.
Sigue Danzón y Jarana, cuadro que recoge la influencia española en la región de Yucatán. Las mujeres lucen largas blusas bordadas sobre faldas angostas también bordadas, largas trenzas y complicados tocados de cintas en el pelo. Los hombres, de camisa y pantalón blanco, llevan chalas.
La Danza del Venado,  original del estado de Sonora y propia de los indios yaquis, se ha mantenido desde la época prehispánica para recrear la caza del animal a manos de dos arqueros. En la versión del ballet encarna al venado un bailarín que lleva una cabeza de animal sobre la propia, sonajeros en las manos que sirven de pezuñas y  un breve calzón de cuero (los indios sólo llevan el torso desnudo). El bailarín imita los movimientos del venado, gráciles y aéreos, con su cabeza y tronco. Da grandes saltos y juguetea hasta que advierte el peligro. Ya herido, el bailarín-venado se niega a morir. Intenta pararse pero las convulsiones de la muerte lo vencen.
El gran final se titula Fiesta en Jalisco, que se abre con 13 mariachis vestidos de negro que cantan el conocido tema Guadalajara. Siguen los bailes con ellas luciendo enormes faldas rojas con adornos negros y borlas en la cabeza, acompañadas de charros con sombrero y vestidos de negro.
A estas alturas, todo el público está contagiado. Canta y aplaude con gran entusiasmo, consiguiendo sumarse  a la algarabía que irrumpe en el escenario.
Este espectáculo del Ballet Folklórico Mexicano permite asomarnos a la riqueza cultural del pueblo mexicano, presente en sus danzas y cantos, así como también en sus atuendos ricamente bordados.
Es muy claro el éxito mundial de este conjunto, ya que es capaz de transportar un poquito de tierra mexicana por el mundo, sin descuidar la técnica ni la continuidad de las tradiciones.


Coordenadas
Teatro Municipal de las Condes
Sábado 20 horas
Domingo 19
entradas des $19.000 convenio Club de Lectores de El Mercurio