Un Acierto del Teatro del Lago

Por Charles Benner

Una velada de lujo con toda la magia de "El Cascanueces" a orillas del Lago Llanquihue, se vivió los días 17 y 18 de diciembre en el Teatro del Lago, ubicado en la hermosa ciudad de Frutillar. Una propuesta inteligente y audaz con resultado feliz. El Teatro del Lago - cuya dirección artística lidera la ex bailarina y periodista Carmen Gloria Larenas -, unido a la escuela de ballet y sumado a un comprometido equipo técnico - profesional, brindaron un espectáculo de gran calidad y excelente factura. La propuesta coreográfica contó con la firma del talentoso coreógrafo Esdras

Hernández, apuesta concebida especialmente para la escuela de ballet que dirige Macarena Montecino. La producción del Teatro del Lago para este “Cascanueces” tuvo como figuras invitadas a los primeros bailarines Anette Delgado y Dani Hernández, del Ballet Nacional de Cuba. Frutillar propone y brinda ejemplo. Un faro cultural iluminando la actividad escénico musical a las puertas de la Patagonia Chilena.
A solo seis años de subir el telón por vez primera, el Teatro del Lago ha consolidado su quehacer cultural liderando el rubro en la zona sur del país. Un trabajo de equipo con asertivo “ojo” visionario, llama la atención de los amantes de las artes y la cultura a nivel nacional para situar la mirada en Frutillar. Una interesante y nutrida cartelera artística junto a otras actividades de orden educativo formativo, componen la parrilla programática de esta sala teatral y sus espacios anexos durante el año.
La actividad formativa es una de las grandes inquietudes a desarrollar por los  aguerridos gestores del Teatro del Lago. La implementación de una escuela de ballet con rango formativo profesional, es una inversión de proporciones mayores. Pues ello permitirá  a  futuro, realizar temporadas de ópera y danza sin tener que “importar” desde otro lugar. Durante 2009 y como parte de los talleres ofrecidos por la Escuela de las Artes Teatro del Lago – Casa Richter, da sus primeros pasos la Escuela de Ballet, bajo la guía de la maestra Rosita Barra. Transcurrido unos años, nace en el año 2013 la Escuela de Ballet propiamente tal implementada bajo el sistema de la Royal Academy of Dance, y de la mano de la bailarina y maestra Carolina Munizaga, proceso que culminará con la contratación de la maestra Macarena Montecino, su actual directora.
En la actualidad, una matrícula de 140 educandos compone la escuela en sus diferentes grados participando activamente en programas de corte educativo, como así también, cubriendo el área de extensión y difusión de la danza a la comunidad. En Julio de 2016, Marianela Núñez,  primera figura del Royal Ballet de Londres en su visita artística al Teatro del Lago, es nombrada Madrina de la escuela de dicha sala teatral. Hoy día a cuatro años de iniciadas las actividades formales de la Escuela, asistimos a la materialización de un sueño anhelado: “El Cascanueces”. Una producción local, con colaboradores e invitados   internacionales.
Los más de 180 trajes realizados para los 140 artistas en escena fueron diseñados y realizados por Mariano Toffi, junto a un entusiasta equipo de asistentes de vestuario. El diseñador argentino logró el toque de elegancia y distinción en cada pieza exhibida. Por otra parte, la escenografía y utilería necesaria para el montaje de “El Cascanueces”, estuvo diseñada por  Mario Soave, director técnico del Teatro del Lago  y realizada por él mismo junto a un comprometido equipo escenográfico.
A nuestro entender, solamente el Ballet de Santiago, Ballet Nacional y Ballet Teatro Nescafé de las Artes, cuentan de modo permanente con un equipo y personal de diseñadores y realizadores para sostener las competencias de sus propias producciones en el área vestuario, utilería y escenografía. No obstante, comprobamos con verdadero agrado que el Teatro del Lago es autovalente en estas materias. Ello demuestra que muchas veces, el ingenio, la voluntad y el compromiso, puede más que los escasos pesos para una empresa como  es el montaje de un ballet como  es “El Cascanueces”.  Sin duda, un gran equipo conforma el Teatro del Lago, sumado a una dirección artística visionaria, ya que además de cumplir con la  extensión y difusión, está satisfaciendo sus necesidades y junto a ello, formando personal en el rubro teatral. Aspecto muy necesario para que un teatro funcione en óptimas condiciones.
“Cascanueces” supone un coreógrafo experimentado y con mucho oficio en la materia, para dar vida a la diversidad de personajes, escenas y los dos actos que demanda el cuento de  E.T.A. Hoffman, adaptado por Alejandro Dumas para la partitura de Piotr Ilich Tchaikovsky. Por otra parte, estaba el inconveniente de que el coreógrafo tendría la colaboración de un diseñador bonaerense, los principales  invitados en La Habana, la escuela en Frutillar y él, en Santiago de Chile. El panorama no se veía muy auspicioso. No obstante, Esdras Hernández -  quien ha dado muestras de contar con un gran talento  en lo referente a creación coreográfica - se arriesgó y salió airoso ante el desafío solicitado. Su propuesta coreográfica  resultó  ágil, dinámica e inteligente. Respetuoso de la tradición, mantiene la esencia del cuento navideño con algunas variantes para esta producción.
Vimos en el primer acto un desarrollo fluido para la acción dramática, aspecto que Hernández supo entretejer muy bien atendiendo al tono correcto para la enorme variedad de personajes. Destacamos especialmente a Álvaro Facuse en el rol de Drosselmeyer  (invitado), cuya actuación y danza quedó a la altura del personaje. Belén Winkler (Clarita), prometedora alumna de la Escuela de Ballet del Teatro del Lago, quien nos brindará grandes satisfacciones en un futuro mediano. También hacemos mención a Ricardo Flores como Cascanueces  (invitado),  en un correcto desempeño para el rol.
En el segundo acto, de corte más técnico y bailado, Esdras Hernández resuelve cada danza del Reino de los Dulces, con un muy buen diseño de piso, uso de los planos escénicos y estilo correspondiente al título referido; sacando el mejor partido de sus discípulos. Destacamos a Rebeca Lópes, solista en la danza árabe, Javiera Catalán, como la pastora y las figuras invitadas Anette Delgado y Dani Hernández (Gran Pas de Deux),  primeros bailarines invitados desde el Ballet Nacional de Cuba, brillaron conmoviendo por la  limpieza y depuración técnica, sumada al brillo y elegancia que este dúo demanda. La iluminación diseñada por Leandro Cataldo, logró atmósferas precisas tanto en el acto primero, (especialmente en Copos de Nieves) como en el segundo acto.n Ahora bien, ¿Podría haberse logrado esta mega empresa sin un elemento preparado en el área de la danza?  Macarena Montecino, maestra dedicada y conocedora del sistema implementado (Royal Academy of Dance), hizo posible el sueño anhelado.