"Cuerpo Fronterizo": Choque de cuerpos y naciones

“Nuestras raíces nacen en el cerebro y en el corazón, pero nos dejan movernos”. Estas palabras son parte del texto que un bailarín de la pieza “Cuerpo Fronterizo” dice con la cabeza transformada en una maceta con ramas, dando comienzo a esta coreografía teatral que acaba de estrenarse en el GAM. El grupo detrás es uno de los elencos más destacados de regiones: Escénica en Movimiento, prestigioso colectivo penquista que puso en escena
“Cuerpo Fronterizo” ganó el Premio Ceres de la Región del Biobío a la Mejor Obra de Danza de 2015, y se trata de un trabajo multi

género que une texto, audiovisual, baile y actuación para abordar el tema de la inmigración, desarraigo y asilo político. A veces lo hace con discursos poético e incisivos (buenos textos de Alberto Velasco y Camila Contreras), con imágenes audiovisuales (un bailarín con la cabeza transformada en un pantalla narra la historia de una joven hija de exiliados), pero sobre todo lo expresa con lo más notable de esta propuesta: una  poderosa carga corporal-dramática que despliegan los cinco miembros de elenco (tres hombres, dos mujeres), quienes en grupos, pares, tríos o solos, cristalizan los conflictos, crisis y tragedias que padecen los  “fronterizos”.
Lo primero que sobresale del tablero de este ajedrez coreográfico es su bien calibrada estructura entre movimiento, concepto y emoción. Los bailarines logran que el espectador vibre y empatice con el tema desarrollado. La pieza está construida a través de una coloratura dramática de enorme brillo y tensión, donde la “ropa”, es decir las numerosas “pieles” que usamos durante nuestras vidas, cobran singular relevancia como símbolo y código de lo identitario externo, donde nos cobijamos, todo lo cual a veces hay que usar –es decir extremar su rol-, como instrumento de ataque o defensa cuando migramos. 
Una de las secciones de baile más logradas de “Cuerpos…”, el instante donde la emoción y el asombro logran una cima, sucede en el momento en que se desata una batalla campal en medio del cerro de ropa acumulada. Los cinco “fronterizos” usan las prendas como balas, o proyectiles de ataque, es una guerra sin cuartel que logra un clímax de excepcional brillo dancístico.
Bajo esa balacera incesante de camisas, pantalones y camisetas, “Cuerpo Fronterizo” logra la sencilla perfección de la belleza del cuerpo capitalizando una idea o concepto coreográfico de gran impacto en el espectador. Observé en detalle los rostros y movimientos de los bailarines, y noté una carga de expresión verosímil, auténtica, genuinamente inserta en el tema y materia del baile.
Y como el la vida no todo se hace a plena luz, “fronterizos” también ahondó en sus diseños de movimientos la oscuridad del actuar social (efecto lumínico muy bien logrado por Mauricio Campos), reflejo de la espesura de la marginalidad que sufren muchos inmigrantes. Es el momento donde los bailarines visten gruesos y pesados abrigos oscuros y se mueven a tientas en medio de las sombras. Acá también se logra la máxima tensión visual solo con pequeños movimientos de cuerpos que corporizan el agobio, la pesadumbre, la vejez quizás.
Todos estos logros –y otros más que abundan en esta pieza-  fueron posibles gracias a un notable cuerpo de baile integrado por Bárbara Bañados Placencia, David Dinamarca Burgos, Darwin Elso, Juanita Paz Saavedra y Cristóbal Santa María Cea, todos dueños de un excelente manejo corporal y actoral, que maniobran en escena con astucia y experiencia. Se los ve armónicos, muy conscientes de lo que cada uno entrega al otro, afiatados y sólidos en su labor, y ese estado de lo que podemos llamar “felicidad dancística” se trasmite como la electricidad a los espectadores. El público se enciende si frente a ellos hay bailarines cargados de ese placer innombrable que genera el movimiento dotado de belleza.
Destacamos el trabajo de Chevi Muraday (Madrid, 1969) notable en la unidad estilística que logra en esta pieza y posee una estructura de movimientos y de conceptos que exudan un imaginario solvente y maduro. Muraday es un prestigioso creador que dirige una de las compañías de danza contemporáneas más conocidas de España, Losdedae Danza, formada en 1997.
“Cuerpo Fronterizo” es un trabajo muy atractivo de ver, plástico en su ajetreado devenir, y sobre todo profundamente accesible. Destacamos unas muy figurativas y atractivas máscaras, algunas eran macetas, otras macetas con enormes tallos, deslumbrante trabajo del escenógrafo Gonzalo Mella.
Otra rasgo sobresaliente es la elección musical, a cargo de Cristian Reinas, que incorpora trozos de las deslumbrante arias de la ópera “Farinelli”, todo lo cual funciona como generadora de climas propicios para encender la tea interior de estos “cuerpos fronterizos”.

 

 

Ficha Artística
Dirección artística y coreografía: Chevi Muraday.
Asistente de dirección Maripaz Briones Moraga
Intérpretes Bárbara Bañados Placencia, David Dinamarca Burgos, Darwin Elso, Juanita Paz Saavedra y Cristóbal Santa María Cea
Texto: Alberto Velasco y Camila Contreras.
Testimonio Ariana Bertin
Vestuario Nessagara.
Escenografía y utilería Gonzalo Mella
Iluminación Mauricio Campos
Edición musical Cristian Reinas
Producción y difusión Camila Contreras Benavides
Producción general Escénica en Movimiento
Subvenciones Proyecto seleccionado por Fondos de Cultura – Fondart Consejo Nacional de la Cultura y las Artes - Chile

Coordenadas
GAM
Hasta el 30 de abril
Jueves a domingo 20 horas
Jueves de danza: $ 3.000
$ 5.000 Gral. $ 3.000 Est. y 3ed.