"La Mundial": Una Obra Exquisita

Si va a “La Mundial” obra que se presenta en el Centro GAM y cree que encontrará una pieza coreográfica donde todos se mueven al unísono, se ven iguales y más parecen un cuerpo de baile, no encontrará nada de ello. Más aún, la obra escapa de la consigna de obra de danza, y  creo que es más efectivo presentarla como obra escénica.  El teatro está presente en un porcentaje igual o mayor al de la danza. Dicho todo lo anterior, hay que decir que la obra es francamente exquisita y, si gusta de las artes escénicas, tiene que verla.
Se trata de una pieza esmerada, que habla de la transformación

constante del hombre con su medio, del diálogo entre razas, culturas y costumbres. Una obra en modo de comedia, o una obra con gran sentido de humor, que relata situaciones actuales de convivencias, pero que no deja ausente el sentimiento meditativo de los puntos que toca.
La pieza se sitúa en una peluquería donde convergen cuatro personas de diferentes culturas y que viven el proceso de transformación, pero no el cambio de imagen propio de quienes concurren a un salón, sino más bien una transformación más profunda, más interna.
Un atractivo más para quienes somos asiduos a la danza local, es encontrar sobre la escena a Elías Cohen, docente y director de KIM teatro danzante, y a Claudia Vicuña, bailarina, actriz y pedagoga del departamento de danza de la Universidad de Chile, quienes además son los responsables de esta obra. El primero en la dirección y la segunda como asistente de dirección.
Elías Cohen, Claudia Vicuña, José Chahin y José Olavarría son los potentes intérpretes de la obra. Cuatro integrantes tan diferentes entre sí como los personajes que ilustran: Un judío, una francesa, un sirio y un alemán.
Quienes consiguen una muy bien lograda representación de los tipos que exponen.
El diseño de escenografía y vestuario está realizado por Tatiana Pimentel, quien cumple cabalmente con un espacio donde nos podemos situar geográficamente y con una atractiva decoración. Lo mismo ocurre con el vestuario, que resulta potenciador y atractivo.
Por su parte, el diseño de iluminación de Andrés Poirot es correcto, lo mismo el diseño sonoro de Jorge Martínez, que bien logra a través a lo largo de la obra conectarse con culturas diferentes, y así mismo incentivar un estado anímico de los presentes.
La obra con un tiempo cercano a una hora de duración, que llega a sus últimas funciones este jueves 25, viernes 26 y sábado 27 de mayo a las 20:00 horas en su sala B1 del Centro GAM.