"Golpe": Butoh se hace Cargo de la Violencia de Género

“Golpe, una Mujer Rota” se estrenó hace un año y vuelve a escena este fin de semana en el Teatro Camilo Henríquez. Esta pieza de Natalia Cuellar, una de las pioneras del butoh en Chile y cabeza del grupo Ruta de la Memoria, surgió como consecuencia del horror que le produjo la brutal agresión en Coyhaique contra Nabila Rifo. En la codirección está Raimundo Estay, cofundador de la compañía y quien en escena encarna al agresor.
La partida la da la conocida canción “Maldita Primavera”, en la voz de Yury, fondo para las fugaces apariciones de Estay, especie de flashazos de las mil caras de un maltratador. Se lo ve en

diversas actitudes: de conquista (con una flor), fetichistas, violentas. El maleable cuerpo del intérprete se amolda a diversas actitudes del hombre; se tensa en la ira, se vuelve casi dulce en la seducción.
Después de esta introducción o prólogo, que sitúa al espectador, aparece una mujer recostada contra la pared del fondo del escenario. Sus piernas están abiertas y la visión del color rojo entre ellas (un calzón) es impactante. Múltiples son las sugerencias, desde violencia sexual hasta la parición. El espacio sonoro que se inaugura es perturbador, distinguiéndose gritos, quejas, risas, entre otros sonidos.
Natalia Cuéllar nuevamente hace gala de su dominio del lenguaje butoh, forma de expresión que cultiva desde hace más de veinte años. Su estado corporal, la mirada hacia el interior de su ser, sus movimientos espasmódicos y la postura de manos y piernas, entre otros detalles, se ubican -y respetan- en el profundo sentido del butoh y su técnica.
El viaje de la intérprete es el de una mujer violentada, que cae y se levanta una y otra vez, para reincidir en la misma oscuridad. Sin más recursos que una luz inteligente y dialogante- diseño de Estay-  y un espejo, se recrean diversos estadios de su vía crucis: los golpes de todo tipo, la vergüenza, la imposición de cumplir con una serie de roles asignados al sexo femenino (maternidad, seducción, las labores domésticas). También se cita el pasado en la infancia, espacio donde tanta maldad era desconocida. A veces Natalia es una muñeca, apenas sostenida por hilos invisible, y otras un despojo.
Un impactante recurso visual es la proyección de una foto en blanco y negro del rostro de una mujer, con quien la protagonista se enfrenta en una actitud que puede ser de identificación (“soy como tú”), de aspiración (“quiero ser como tú”) o de búsqueda de contención. La fotografía se desplaza por el escenario hasta llegar al suelo. Más espesor cobra la imagen cuando uno descubre que la retratada es la madre de Cuéllar.
Nuevamente surge el hombre, para evidenciar aún el vaivén emocional que padece la víctima del maltrato. De tomarla del brazo, en un gesto de compañeros, pasa a agarrarla por el cuello y empujarla.  
Finalmente, Cuéllar suelta su cabello y se desprende de su ropa, para quedar desnuda sobre pétalos de flores, en una desolada actitud de rendición. ¿Muerte?¿Locura? Eso y mucho más sugiere la visión de esta mujer quebrada.
Después de ver “Golpe”, queda en evidencia no solo el talento interpretativo de Cuéllar, sino también su magistral capacidad de leer, utilizando el butoh, realidades que afectan a la sociedad chilena actual. Ella conecta este lenguaje, nacido en Japón, con nuestra idiosincrasia de forma precisa y sin caricaturas.
Hay que destacar el quiebre del prólogo, con Raimundo Estay en clave naturalista -para explicarlo de alguna forma- y la balada pop de Yury, con el resto de la obra. Un recurso osado, pero que funciona en el contraste y que sólo habría que refinar aún más.
“Golpe, una mujer rota” concentra el calvario de la violencia de género en poco más de 45 minutos, en una cruda performance que no está exenta de poesía y que comprueba que el butoh, abordado como lo hacen Cuéllar y su compañía, no sólo está vivo sino que puede expresar la realidad del aquí y el ahora. 

 

Ficha Artística
Co-Dirección y Actuación: Natalia Cuéllar y Raimundo Estay
Diseño Iluminación: Raimundo Estay
Jefe Técnico: Pedro Lisboa
Diseño Integral: Compañía Ruta de la Memoria
Fotografía: Francisca Toledo
Realización Audiovisual: Felipe Cona
Diseño Gráfico: Marcela Pumarino
Producción Ejecutiva: Anita Moya
Producción Gral.: Leonel Cornejo

 
Coordenadas
Teatro Camilo Henríquez (Amunátegui 31)
14 y 15 de octubre
Sábado 20.00 hrs. / Domingo 19.30 hrs-
$4000 precio general
Precio Único: $4.000 general “Golpe, una mujer rota”