Una Escuela de Ballet en el Camino Correcto

Por Charles Benner

Una grata sorpresa nos brindó la Escuela de Ballet “Andrea Aedo” de Concón el pasado sábado 23 de diciembre, en el Aula Magna de la Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso. El nivel exhibido por sus alumnas deja de manifiesto la excelencia académica de esta institución privada, señalándola como la escuela con mayor proyección actualmente en la región de Valparaíso. Ganadora junto a su alumnado de 10 premios en el IV Concurso de Ballet “Santiago Danza Joven 2017”, Andrea Aedo fue reconocida como la mejor maestra preparadora, obteniendo una

beca de perfeccionamiento a cumplir próximamente en Lima – Perú, en el programa que lidera el American Ballet Theater (ABT). En marzo de 2011, Andrea Aedo, ex bailarina del Ballet de Santiago decide abrir su propia escuela de ballet con fines formativos, y recreativos también, en la ciudad de Concón. Tras 13 años de exitosa carrera profesional, la joven bailarina afectada por un desgaste óseo - muscular temprano, debió colgar las zapatillas.
De allí a la fecha, mucha agua ha corrido bajo los puentes, y es en 2017 (14 y 15 de octubre), cuando se pudo corroborar a nivel país y ante un selecto jurado, el resultado de la labor formativa durante estos 7 años tras su exitosa participación en el IV Concurso Danza Joven 2017 en Santiago. Ganadora de los premios más importantes a nivel nacional, la Escuela Andrea Aedo mostró nivel de excelencia tanto en la disciplina del ballet clásico, como en la danza contemporánea y conjunto grupal.
El jurado, compuesto en aquella ocasión por Andreza Randisek, Primera Estrella del Ballet de Santiago (BDS); Jorge Carreño, ex Primera Figura del Ballet Nacional Chileno (BANCH) y actual maestro del BANCH; Eduardo Yedro, ex Primer Bailarín y maestro y coreógrafo del BDS; Lidia Olmos, ex Primera Bailarina del BDS y directora artística del Santiago City Ballet; y Suzanne Neumann, maestra y directora certificada por el American Ballet Theater (ABT), brindó el reconocimiento a Andrea Aedo, la Mención Honrosa a la mejor maestra, motivo por el cual la organización del concurso le hizo entrega de una beca de perfeccionamiento docente para el programa del American Ballet Theater (ABT) a desarrollarse en Lima – Perú. Entre sus discípulas galardonadas fueron distinguidas Angelina Chiappini, Melisa Valdés, Laura Villar y María Jesús Paulsen.
Ahora bien, la jornada realizada el 23 de diciembre en el Aula Magna de la Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso por la Escuela de Ballet Andrea Aedo, impresionó gratamente por la excelencia y calidad de la muestra en sus diversos números presentados. Toda agrupación, sea esta profesional, escuela formativa o amateur, siempre contempla un número de elementos que destacan por sus aptitudes, condiciones y capacidades en la escena, pero cuando vemos un patrón común en todo el contingente, ello habla de una mano experimentada con conocimiento y capacidad de transmisión, y por ende los resultados saltan a la vista. Además, el manejo del estilo correspondiente al repertorio constituye un aspecto fundamental al momento de poner en escena una pieza coreográfica. Aquí pudimos apreciarlo en rigor.
La primera parte del programa contempló “Danzas y Variaciones”. Entre ellas del “Pájaro Azul” (Melisa Valdés), del ballet “La Bella Durmiente”, de “Cupido” (María Jesús Paulsen) de “Don Quijote”, del Pas de Trois (Laura Villar) del ballet “El Lago de los cisnes” y de “Aurora” (Angelina Chiappini), igualmente del ballet “La Bella Durmiente”. Y en lo grupal, el “Vals de la Horas” del ballet “Coppelia”, donde comprobamos la rigurosidad de las líneas, filas correctas, precisión de los Ports de bras, enlaces y resoluciones, más el dominio de las puntas; aspectos siempre ingratos de igualar para todo maestro de baile.
Otra cualidad importante demostrada durante la velada es la ductilidad de la agrupación para realizar la danza académica, como también la danza contemporánea con buen nivel de ejecución.
Ello habla de la necesidad e interés de la institución por entregar formación integral a los bailarines proporcionándoles herramientas diversas y un abanico amplio de posibilidades para los desafíos que hoy día la danza requiere. Nos gustaría a futuro, si fuere posible, que se incorporase en el programa de estudios el material correspondiente a las danzas históricas y costumbristas y danzas escénicas de carácter, materia complementaria en la formación de todo bailarín clásico.
La segunda parte del programa nos entregó una adaptación del ballet “Etudes”. Si bien comprobamos cierta alteración en el orden de los números correspondientes a la obra, el estilo y el rigor técnico fueron del todo reconocibles. Destacable fue la participación de dos alumnas cuya proyección en el mundo de la danza les augura un auspicioso futuro de continuar en esta disciplina artística. Nos referimos a las señoritas Angelina Chiappini y
Renata Lombardi.
Finalmente decir, en el medio de la danza existen dos tipos de maestros reconocibles por sus resultados. Aquel que enseña lo que sabe y aquel que sabe lo que enseña. Andrea Aedo, hoy convertida en maestra, se constituye en un referente importante para la escena local y formación de nuevas generaciones de bailarines.

 

 

fotografía Tell Magazine