"Cuerpo Quebrado": la Imperiosa necesidad de no Olvidar

El arte político es el que trabaja sobre las consecuencias de su existencia, de sus interacciones, y no permanece en el nivel de asociación o memoria gráfica, así afirma la artista cubana Tania Bruguera en su Declaración de Arte Político del 2010. Pues bien, eso mismo vemos en la obra “Cuerpos Quebrados”, de la compañía Ruta de la Memoria y dirigida por la artista nacional Natalia Cuellar, que gracias a Fondart línea de Patrimonio Cultural se presentó hasta este domingo 14 de abril en el Teatro Camilo Henríquez.
La pieza nos entrega la historia de tres mujeres, Michelle Peña, Cecilia Labrín y Reinalda Pereira, que fueron detenidas, torturadas

y desaparecidas por el gobierno militar en estado de embarazo; no fueron las únicas, pero en esta obra escénica representan a todas a las que no tuvieron voz para contarnos su aberrante y trágica historia. Este fragmento no pretende mostrar la vivencia exacta de las aludidas, porque de eso solo las mencionadas tienen la verdad. Por tal razón esta se construye gracias a entrevistas a familiares y amigos de las protagonistas. No es por nada que esta compañía se llama Ruta de la Memoria, como si fuera ésta la gran premisa de la agrupación, que es dar a conocer realidades femeninas vetadas y omitidas por la historia.
Hoy gracias a que estamos viviendo nuevos paradigmas, por la lucha de valoración y reconocimiento de la voz y existencia femenina, es que esta obra se hace importante y trascendente para las nuevas generaciones. Nuestra memoria es generalmente contada por hombres, olvidando su otra parte, real y trascendental para construir nuestra verdad como sociedad.
La obra no es nueva, de hecho, lleva una década presentándose en innumerables lugares, tanto en Chile como en extranjero, con el mismo resultado. Cuando ellas han sufrido estos desastres y entiéndase esta palabra como: desgracia, catástrofe, algo que no debe ocurrir, su voz ha sido invisibilizada, es por ello que esta obra tiene un valor más allá de la misma función. Y como dice la misma coreógrafa: “esta historia se aplica a otras realidades ocurridas en otras latitudes donde las dictaduras y opresiones han ocurrido”.
La pieza es dura de ver, porque nos da cuenta de lo que las voces que sobrevivieron saben, mujeres maltratadas, abusadas, atropelladas y humilladas en su condición y para colmo en estado de embarazo, que para el más ignorante de los mortales debe ser una condición de especial. Partiendo como base que la dignidad como humano debe ser una premisa.
Natalia es del mundo del teatro, además de ser una de las pioneras y referentes del Butoh nacional, quien ha tenido como maestros a grandes exponentes de la técnica como Makiko Tominaga, Minako Seki, Ito Morita, quienes son los grandes referentes actuales de esta práctica, originario de la tierra del sol naciente.
“Cuerpos Quebrados” no es pura en una técnica, por obvias razones mezcla características del teatro, Butoh y con agrega un buen apoyo de elementos audiovisuales. Imágenes proyectadas y una acertada asistencia del medio sonoro dan realce a la obra, logrando una pieza realmente emotiva.
La interpretación está acargo de Natalia Cuellar, Ursula Campos, María Belén Espinosa Peña y Alvaro Pizarro, quienes nos entregan un trabajo comprometido y honesto.
“Cuerpos Quebrados” es una pieza potente, que debe ser vista y valorada más allá de la propuesta escénica, como un registro de parte de nuestra historia que no debemos olvidar, sino más bien tener en cuenta para no caer en acciones nefastas como seres humanos.