El Aporte de Elías Cohen en lo Nuevo del Banch

Elías Cohen, actor e investigador del uso del cuerpo en escena, pionero del teatro físico en Chile, fue llamado a formar parte de Hecho en Chile, ciclo del Ballet Nacional Chileno junto a Sebastián Belmar.
La pieza dirigida por Cohen, “Locker!!! La Danza por Dentro”, abre el programa doble y a poco andar se convierte en un aporte. El director trabajó con los intérpretes lo que el espectador no ve de la danza: el momento de la llegada a camarines, el cambiarse de ropa, la interacción íntima, la clase, el fin de la función y el regreso a los camarines antes de irse a casa. También hay un

espectáculo dentro de la obra, danza dentro de la danza, o que permite una reflexión desde un punto de vista conceptual de lo que significa un “espectáculo”.
Varias son las fortalezas de “Locker!!!”. Primero, la capacidad de convertir acciones tan cotidianas como afeitarse o peinarse,  en movimientos  dancísticos. Lo mismo sucede con sacarse el pantalón de buzo o ponerse una polera. Surge así una fisicalidad no estereotipada ni enmarcada en un estilo o determinado lenguaje, sino que se trata de danza que surge de la vida. Lo que resulta revitalizador para un grupo de bailarines que maneja con mayor propiedad ciertos códigos de movimiento.
Luego, Carolina Holpzapfel -la pianista que los acompaña habitualmente en las clases-  entabla un diálogo con lo que sucede en escena, permitiéndose, incluso, olvidarse de su rol para dar rienda a su expresión como artista e interpretar una canción de Los Beatles y La Internacional.   Ella consigue buenas cuotas de delirio.
Finalmente, hay una complicidad y una entrega del elenco que es imposible no notar desde el asiento del público. Los reconocidos Carola Alvear, Carolina Bravo, Natalia Schonffeldt, Rita Rossi, Luis Baeza, Jorge Carreño y Valentín Keller, más el recién llegado bailarín argentino Nicolás Berrueta, consiguen relacionarse fluidamente desde la interpretación generando calidez y  bienvenidos momentos de humor.
Seguramente la forma de trabajar de Elías Cohen no es igual a la de los coreógrafos convencionales o formados en la danza pura, pero no cabe duda que en este caso la variedad es un gran aporte.
Tras un intermedio le toca el turno  a “8.8”, pieza de Sebastián Belmar, coreógrafo con estudios en artes circenses, especializado en Francia en diversa áreas del movimiento.  La descripción del programa y el título hace referencia al terremoto de 2010, pero lo que se ve en escena, aún sin saber estos datos, no remite a ese hecho salvo una escena.
La obra parte con un trabajo de barra que, de verdad, no consigue unirse estructuralmente con lo que viene. La voz de Kana Nakao dando instrucciones causa hilaridad, pero no termina por entenderse cuál es el sentido de ese momento que, por lo demás, se hace larguísimo. Le sigue un cuadro ilustrativo del terremoto, con una pareja que está sentada a la mesa y sufre los embates de la naturaleza.
Finalmente llega un tercer cuadro con un despliegue coreográfico interesante, de gran exigencia física, bien ejecutado por los bailarines (David Correa, Catalina Donoso, Enrique Faúndez, Cynthia Ocampos, Amaru Piñones, Ignacia Peralta y Alexandra Romero), pero que no se conecta con lo anterior.
En “8.8” vemos buenas ideas y buenos bailarines, pero no hay una dramaturgia escénica coherente que permita seguir la obra y quedarse con un sentido. Falta un punto de vista unitario, una mirada que construya un camino que le de unidad a  los momentos coreográficos  y un por qué al despliegue físico.

 

 

 

 

Coordenadas
Teatro Universidad de Chile, Metro Baquedano
 3, 4, 5 de julio, a las 20:00 horas
público general $ 7.000, tercera edad:$ 5.000  y estudiantes $3.000.  Jueves populares 2x1.