La Incomunicación en Clave Negra

¿Qué sucede cuando los integrantes de una familia están atrapados en una cárcel hecha de rutinas? El dramaturgo italiano Spiro Scimone (50) lo relata muy bien en su obra “La Fiesta”, que Héctor Noguera dirige y presenta en su Teatro Camino hasta fines de agosto.
En la primera escena, una madre (Francisca Gavilán) toma desayuno con su marido, un gruñón y silencioso Jaime McManus. Entre ellos hay una serie de gestos eternamente repetidos, una tensión instalada en los cuerpos y un diálogo que los lleva al límite del absurdo. Hablan de café, del azúcar, de revolver o no la taza,

sin mirarse y con gesto aburrido. Incluso, una cachetada que él le propina a ella en la mejilla pasa como un detalle más en esta partitura eternamente repetida.
Cuando el padre se va, aparece el hijo, un impasible joven interpretado por Ricardo Fernández. Con él la madre repite una rutina similar a la anterior, con la diferencia  de que el hijo, pese a su silencio, evidencia una relación de amor con su progenitora.
Luego de esta presentación de los personajes y sus relaciones, el espectador se entera de que el matrimonio cumple 30 años de casados.  La madre prepara, con un entusiasmo que la mueve sólo a ella, una pequeña celebración con pastel y champagne. Un festejo donde nadie se dará cuenta de los regalos, comprados con el dinero entregado por el hijo, y el motivo pasará totalmente ignorado entre las acciones repetidas maquinalmente por los tres miembros de la familia.
Todo transcurre en un living-comedor de clase media baja, impersonal y con pocos muebles, sin detalles que revelen las preferencias de sus ocupantes. El diseño integral, de Catalina Devia, crea perfectamente el ambiente donde vive esta incomunicada familia, con luces que recuerdan las ampolletas sin pantallas y muebles despojados de carácter.
El peso, la clave de “La Fiesta” está en el desempeño de su elenco y en la opción de la dirección en cuanto hasta dónde extremar la crueldad.  Héctor Noguera maneja a la perfección las tensiones entre los personajes, llevando a rozarse la crueldad con el absurdo, pero obviando la carcajada. Por momentos, eso sí, las situaciones planteadas coquetean con la hilaridad y la comedia negra. 
Esta versión de la obra italiana es una puesta en escena sólida, que consigue sacar risas del público con un verdadero drama familiar, estupendamente actuado desde la contención  por Francisca Gavilán, Jaime McManus y Ricardo Fernández.


Coordenadas
Teatro Camino (buses de acercamiento gratuitos desde Plaza Italia)
Hasta el 31 de agosto
Viernes y sábado  21 hrs / Domingo 20 hrs
Entrada general $7000, Est y Terc Edad $4000, más info www.teatrocamino.cl