"La Mujer Puerca": Un Hallazgo Teatral

Excelente actuación de Valeria Lois, una dirección acertada de Lisandro Rodríguez  y el lúcido texto tragicómico de Santiago Loza, convierten “La Mujer Puerca” en un hallazgo teatral. Parte del ciclo Off Buenos Aires del Gam, estará en cartelera hasta el 23 de agosto y la recomendación es solo una: no se lo pierdan.
En escena hay una tarima (que puede leerse como una especie de altar) con una silla y una mesita. Sobre ésta una crema Hinds, rosada, y una figurita del sagrado corazón de Jesús con un rosario de plástico enrollado. Arriba una parrilla de ampolletas y, al lado, una mujer con jeans, zapatillas y beatle rosa, que cuenta

su infructuosa búsqueda de la santidad desde pequeña.
Ella es una voz de esas que pocas veces se escuchan; nacida en el interior de la provincia, cuya madre murió al momento de su nacimiento. Criada por una tía en un ambiente oscuramente religioso y casi beato, donde se creía en milagros, es una mujer de escasas luces intelectuales y una vida llena de miserias y carencias de todo tipo.
Loza la dota de un atractivo verbo, con el cual repasa su historia, a veces hilarante otras decididamente cruda o trágica. Con simpleza, la protagonista cuenta cómo a la temprana edad de 15 años inmoló su carne en la prostitución para ser querida por Dios, y da indicios de una constitución hecha para entregar placer carnal que ella desconocía y que decide entregar al altísimo.
A medio camino entre la ridiculización de una beatitud exagerada y culposa, y el desahogo de una mujer maltratada por la vida,  “La Mujer Puerca” consigue mantener al público absolutamente hipnotizado con esta historia mínima, tal propia de los intereses dramatúrgicos de Loza.
Mención aparte merece la actuación de Valeria Lois, quien de la mano de la dirección de Rodríguez es capaz de encarnar toda la ingenuidad y el abismo existencial de la protagonista. Buena parte de la obra la actriz narra el devenir del personaje con una sonrisa bonachona en la cara, que hace al espectador pensar en la simplicidad absoluta. Pero casi al final refleja el dolor de una vida dura, abandonada por todos, incluso por Dios.

 

 

Coordenadas
GAM
22 y 23 de agosto
19 horas