"Jamás el Fuego Nunca": imperdible ejercicio del pensamiento y la emoción

Jamás el Fuego Nunca“Jamás el Fuego Nunca”, versión teatral de Alfredo Castro para la novela homónima de Diamela Eltit, es una obra de ésas que producen reacciones en el espectador. Puede gustar, o no, pero la verdad es que nadie queda indiferente a una puesta en escena que repasa nuestro pasado reciente desde la emoción, el fracaso de la utopía y la desesperanza, temas encarnados en los cuerpos de Millaray Lobos y Rodrigo Pérez.

La pieza es una suerte de monólogo de una mujer (Millaray Lobos) dirigido a un hombre que fue o es su pareja (Rodrigo Pérez). Ellos, militantes vencidos en todos los aspectos, repasan su vida pasada entregando diversas posibilidades para su amor, su desempeño político y  la muerte de un hijo en la clandestinidad. Ella exuda amargura, él un infinito cansancio.

En escena, Alfredo Castro crea un mundo más allá de la vida y la muerte, donde los recuerdos, el futuro y el presente se mezclan dolorosamente. El fin de la utopía política no sólo se relaciona con un proyecto país, sino también con el amor. Maneja los tiempos (textuales y corporales) con sutileza y asertividad, al punto de crear una atmósfera espesa y casi irreal que envuelve al espectador. A esta sensación ayuda la escenografía de Rodrigo Vega, que da un soporte inestable a los intérpretes con una cama instalada sobre un suelo inclinado.

Jamás el Fuego NuncaGran elemento es el cuerpo de los actores, cajas de resonancia no sólo de un discurso político sino también de uno vital. Millaray Lobos interpreta con intensidad esta especie de monólogo. Su voz impacta, por profunda y llena de matices (a veces es cavernosa y otras hasta sensual), así como también su frágil corporalidad, que crece en escena y adquiere una fuerza impactante. Como contrapunto está Pérez, que habla poco pero que con su estado corporal-emotivo replica todo el tiempo la voz de Lobos, creando un diálogo compuesto de palabras (ella) y estados (él).

La música, de Miguel Candela, es otro elemento importantísimo a la hora de crear este mundo y también funciona como un tercer dialogante.

En el último segmento de la obra, Alfredo Castro entra a escena como un apuntador que dice sus textos a Millaray Lobos. Su inclusión aterriza al público, lo saca de este espacio irreal en que ha estado sumergido y lo vuelve al momento presente: estamos en el teatro, puro y verdadero teatro.

Nota: Jamás el fuego nunca” es una obra para verla, meditarla y hacerla carne. No apta para los que creen que el teatro es, solamente, un vehículo de entretención vacua.


“Jamás el Fuego Nunca”

Autora: Diamela Eltit

Adapatación y puesta en escena: Alfredo Castro

Elenco: Millaray Lobos y Rodrigo Pérez

Composición Musical: Miguel Miranda

Escenografía: Rodrigo VegaJamás el Fuego Nunca

Jueves, viernes y sábado 21 horas

6.000 General / $ 3.000 Estudiantes

TEATRO LA MEMORIA

Bellavista 0503

Teléfono: 7323000