Estupenda Versión Argentina de "Red"

“Red”  es una premiada obra de teatro escrita por el norteamericano John Logan, inspirada en un momento clave de la vida del aclamado pintor expresionista abstracto Mark Rothko (1903-1970), ruso afincado en Estados Unidos. Logan parte de un dato real para ficcionar y construir una pieza que se pasea por variados temas: los límites de arte, el sentido de la creación y, por supuesto, el recambio generacional, y las relaciones padre-hijo y maestro-discípulo. Para ello pone junto a Rothko a Ken, aprendiz de pintor y asistente que sirve de catalizador para que el artista reflexione.

En Chile vimos dos versiones en 2013, la primera protagonizada por Luis Gnecco y  Martín Bacigalupo, y la segunda por Willy Semler y Mario Horton. Lo interesante de la puesta en escena argentina es que permite apreciar el impecable texto de Logan con otros énfasis y articulaciones, y volver a disfrutarlo a través del cedazo de las sensibilidades del reconocido Julio Chávez y el joven Gerardo Otero.
El Rothko de la obra es un ser de verbo imparable, que apenas deja hablar a su asistente que, poco a poco, pese a las advertencias del pintor, se convierte en su discípulo. El escenario es el taller del afamado artista, y el diálogo entre los personajes se da entre bastidores, pinceles, telas y colores. No se trata de una obra documental o biográfica,  sino que la figura de Rothko sirve para abrir la reflexión a lugares insospechados
Ken apenas habla, invadido por las palabras de su maestro. Pero sin su presencia y sus intervenciones (a veces una frase desarticulada, otras una simple palabra) no podría darse el intercambio de ideas ni podría Rothko, que representa al corpus convencional, que envejece,  verse confrontado con las nuevas miradas y las nuevas formas.
El montaje bonaerense está dirigido por Daniel Barone, el mismo responsable de la teleserie Farsantes, quien sabe matizar el ritmo durante la obra y propone una planta de movimiento que consigue dinamizar el abundante texto.
Julio Chávez se transforma en el escenario en un tipo mañoso y con una fisicalidad muy diferente a la suya propia y a otros personajes que le hemos visto. Además de verborreico, su Rothko es extremadamente sensible, nervioso al andar, como sacudido por impulsos nerviosos internos. Su caracterización carece, eso sí, del tono agrio o ácido de otras propuestas, siendo más bien energética y vital pese a las cavilaciones a que se entrega en la obra. Sorprende su voz, capaz de llegar a la última fila del teatro, y su perfecta modulación.
Frente a él está Gerardo Otero, que asume el desafío no sólo de hacer dupla con un grande como Chávez, sino que también de balancear con presencia escénica el escaso texto que debe decir. El actor se instala con propiedad en el escenario y consigue proyectar estados a través de su actitud física, alcanzando sobrio vuelo emotivo cuando narra un trágico episodio de su niñez.
Esta versión de “Red” se disfruta de principio a fin, gracias a las buenas interpretaciones que saben iluminar  un buen texto.

 

Coordenadas
Teatro Nescafé de las Artes
Hasta el domingo 10
Viernes y sábado 20: 30, domingo a las 19:00 horas
Entradas desde $15.000 a $ 38.000 pesos