Empleo, conflicto y risas

Preparatoria“Preparatoria” es la obra de egreso 2010 de la carrera de teatro de la Universidad Finis Terrae. Es presentada al aire libre, en un patio abierto y amplio, donde se ubica el escenario frente a unas graderías móviles y sillas donde se sienta el púbico. Los actores se desplazan no sólo por este escenario, ocupan el lugar prácticamente en toda su extensión. Corren, bailan, trepan estructuras del lugar, hablan, dialogan, cantan y gritan. A veces lejos, otras cerca del público, unas con el público otras entre ellos. Así se genera un espacio común, un espacio donde la escena no está claramente delimitada respecto al espectador. Sucede la obra, en un espacio donde quedan incluidos elementos dramáticos (vestimenta, luces, escenografía) y no directamente dramáticos (estructuras del lugar ajenas a la escenografía, lugares no visibles, lugares desde donde no se escucha bien qué hablan los actores), siendo los espectadores y los actores partícipes de un mismo espacio, ambos elementos de la puesta en escena.

Transcurre la obra y en ella una competencia: compiten cuatro grupos de niños y niñas -caracterizados por los actores- que al azar son elegidos para presentarse por turno. En un tablero figuran los grupos y los nombres de los participantes. Ahí también, el animador de esta competencia anotará los puntajes de cada uno de ellos. Se presenta cada grupo y los niños que lo integran hacen un show cada uno, en el que presentan su experiencia en un empleo, su experiencia en el proceso de adquirirlo o su experiencia en relación a algún empleo. Siempre un empleo, un trabajo remunerado, reconocible como perteneciente al mercado laboral chileno.

Es esa experiencia, del actor –la persona- y no del personaje, sobre la cual se construye las distintas presentaciones y finalmente la obra completa. No siendo un relato de la experiencia, es el trato de la misma una proposición a observar aquellos empleos desde una perspectiva distinta y personal. Los actores reflexionan en base a las experiencias que ellos mismos tuvieron. De este modo, observamos dos características que en la reflexión de cada actor se tornan centrales. Primero, son empleos mal remunerados, cosa que aportaría precariedad económica, por un lado, y emocional por otro. Es éste último aspecto desde donde parte la reflexión de los actores. Hay un reconocimiento y más todavía un desarrollo de la precariedad de esos empleos. Los actores proponen ver ese conflicto más allá de la complejidad económica que éste podría representar, exponen desde su experiencia una complejidad mayor, relacionada con el ámbito de la emocionalidad humana.

Segundo, esos empleos ilustran de cierto modo el estado y las condiciones particulares del mercado laboral local. La precariedad económica y correlativamente la emocional no se dan naturalmente, sino por una particular forma de división del trabajo, particular forma de diferenciación de clases sociales, particular forma de legislatura, particular constitución política, particular presidente de la república, particular historia, etc. Son esas condiciones las que en las presentaciones de estos niños en competencia pueden identificarse. De hecho, que sea una competencia hace alusión a esas condiciones que en último término pueden relacionarse con el sistema económico dominante a nivel ya no sólo chileno, sino mundial, el sistema capitalista.

A pesar de lo anterior, hay un elemento en la obra que trunca esta reflexión y la deja nada más como un repaso y exposición de una realidad: el humor. Si bien es posible ver un conflicto perteneciente a nuestra realidad local, relacionada con el mercado laboral, y que incluso los atañe a ellos como estudiantes de actuación, una carrera no bien posicionada laboralmente, no hay en la obra una puesta en crisis de aquella situación. Mediante la risa el conflicto de la precariedad económica y emocional reconocido y desarrollado en “Preparatoria” no es criticado, sino reconciliado. Aparece efectivamente en escena un conflicto real que compete a cualquiera que vea –o ejecute- la obra, pero mediante la ridiculización de las condiciones prácticas (experimentadas) del mismo es transformado en una entretención y no en una crítica. Precisamente, en este sentido, se reconcilia el conflicto, apareciendo en escena no como tal, sino como algo pintoresco o picaresco, es decir algo perteneciente a nuestra realidad local y más todavía natural en ella. Termina por ser parte de la nuestra cultura chilena, en un proceso teatral que primero identifica, luego desarrolla (exponiéndolo de forma personal, desde la propia experiencia) y finalmente en su ridiculización reconcilia el conflicto mostrándolo como algo entretenido, desligado de lo que inicialmente se reconoce como un conflicto social: condiciones precarias del mercado laboral que son, en “Preparatoria”, atribuidas a una realidad entretenida antes que conflictiva, en crisis. No hay una crítica efectiva, más allá de un repaso del conflicto presente en Chile y específicamente en su mercado laboral.

Egreso 2010 escuela de teatro de la Universidad Finis Terrae

Directoras: Colectivo Laura & Marta (Paula Aros Gho y Trinidad Piriz)

Elenco: Daniela Astudillo, Isidora del Río, Francisco González, Andrés Herrera, Francisco Martínez, Alejandra Miquel, Brenda Paz, Paulina Pérez, Magdalena Pinto, Paloma Retamal, Ignacia Tafall , Camila Valenzuela y Consuelo Walker

Diseño integral: Claudia Yolín

Música: Daniel Marabolí

Del 15 al 22 de diciembre, Patio Amberes de la U. Finis Terrae (Pedro de Valdivia 1509)

21 horas

Reservas:  9-0224504 / 7-7539041