Stgo a Mil: Ibsen Remasterizado

Renovada, vigente y desbordante de actualidad es la juvenil versión del alemán Thomas Ostermeier y el teatro Schaubühne para “Un Enemigo del Pueblo”, de Henrik Ibsen, estrenada en el Festival de Avignon en 2012. Ese logro se asienta en la estupenda adaptación realizada por Florian Borchmeyer, la excelente performance de los actores y la puesta en escena de Ostenmeier; donde no faltan los covers de David Bowie, una escenografía sorprendentemente imaginativa y la caída de la cuarta pared. La trama muestra qué sucede cuando el doctor Stokmann descubre que las aguas del balneario turístico del pueblo donde vive están contaminadas,

e ingenuamente intenta comunicárselo a las autoridades y a la comunidad. Su hermano y alcalde, Peter, inmediatamente le hace ver que su estudio dañará la reputación del pueblo y la economía local, le enrostra el trabajo conseguido y le dice, claramente que un subordinado no puede pensar. El apoyo del diario local, que publicaría su artículo, cambia radicalmente cuando los periodistas reciben la visita del alcalde.
Así las cosas, amenazado por la cesantía y el repudio, Stokmann cita a una asamblea donde la comunidad debe decidir qué hacer. Es en este punto cuando la reescritura de Schabühne alcanza mayor vuelo y delicado equilibrio con el original. Al reemplazar uno de los monólogos del doctor por un fragmento del libro “La insurrección que viene”, publicado en Francia por el denominado Comité Invisible, que analiza las crisis económicas y ambientales, convierte al protagonista en un indignado, un joven cansado del sistema y los poderosos.
La compañía alemana abre el debate al público, que se convierte en parte de la asamblea comunitaria. El segundo día de función no fue pródigo en comentarios de los espectadores y, además, las intervenciones pueden calificarse de anecdóticas. Sin embargo, la situación fue manejada por los actores alemanes con una naturalidad pasmosa.
Marcada por la actualidad, esta versión de Ostermeier parte con los protagonistas detrás de un telón transparente, preparando un ensayo. Son mucho más jóvenes que en el texto de Ibsen, el doctor tiene solo tiene un hijo (guagua) y Billing está buena parte del tiempo con los audífonos puestos. La escenografía son paneles-pizarrón, donde hay diversos elementos y nombres dibujados con tiza. La dinámica no cesa en escena, por lo que las dos horas y media de la puesta transcurren con inusitada rapidez para el público.
Cada uno de los actores asume su rol con verdad incuestionable, sin importar el artificio ni el juego escénico a su alrededor. Moritz Gottwald y Thomas Bading, protagonistas en “El Matrimonio de María Braun”, demuestran acá su tremenda versatilidad.
Finalmente, Ostermeier propone que el cambio está en las manos de las nuevas generaciones, ya que la humanidad está acostumbrada a venderse diariamente, desde lo público a lo privado. Por supuesto, el director no zanja si Stokmann mantiene su coherencia y su solidez de principios frente a la tentación del dinero, dejando un final abierto y lleno de resonancias para cualquiera. 

 

 
Coordenadas
Teatro Municipal de Las Condes
21 a las 20:00 horas y 22:00 a las 17:00
$8.000 a $39.000