Guillermo Calderón y su escéptica mirada a una sociedad sin idelogías

Villa Discurso“Villa + Discurso” es la nueva entrega de Guillermo Calderón, premiado dramaturgo chileno que ha conseguido reconocimiento dentro y fuera de Chile. En “Diciembre”, Calderón ficciona sobre la relación futura de Chile con Perú y los peruanos, en “Clase” muestra la decepción de un profesor con una docencia que se vuelve “gana pan”. Ahora vuelve a introducirse en temas espinudos y no resueltos por la sociedad chilena: qué hará Chile y los chilenos con el legado de las violaciones a los derechos humanos, y cómo las utopías de izquierda, ésas que hablaban de un mundo mejor y todo eso, han sido cambiadas por el libre mercado sin concesiones.

“Villa + Discurso” son dos obras cortas que se complementan. En la primera, tres mujeres jóvenes llamadas igual, forman parte de una comisión especial para decidir qué hacer con Villa Grimaldi. Una votación con trampa (una escribe marichiweu en el voto) las lleva a debatir sobre dos opciones: convertir la villa en un efectista museo blanco con computadores mac  y un perro-instalación, o reconstruirla tal como era, una especie de mansión siniestra, como dice la joven que lo defiende.
Entre ellas la discusión es dura. Incluso llegan a la agresividad y la intriga, no son capaces de debatir algo tan serio, que las atañe profundamente, con nobleza y altura de miras.
Las posibilidades de lectura de “Villa” son muchas. Las tres mujeres representan una sociedad que no ha podido asimilar el tema de las violaciones a los derechos humanos y los horrores de la dictadura, también a una sociedad cruzada por el libre mercado y los efectismos del espectáculo que lo invade todo y, además, a una generación que mira esos temas con distancia dentro de un escenario político donde las diferencias entre unos y otros parecen ser mínimas.
“Discurso”, en tanto, es una confidencia a tres voces de la presidenta saliente. Y si bien se supone que es Michelle Bachelet, la verdad es que retrata a todos los que alguna vez soñaron con utopías de igualdad y ahora se ven golpeados por el libre mercado, el consumismo, el afán de éxito inmediato, en fin. La Presidenta-personaje insiste en que debió administrar el libre mercado, en vez de hacer cambios, echarle los pacos a los pobres y realizar mucho menos de lo que hubiera querido.
En ambos el lenguaje es cotidiano, interrumpido por cierta poesía que recuerda a “Clase”. Hay una lírica del hombre común, del ciudadano que siente, una poesía que tiene que ver con la calle y los sueños al alcance de la mano.
En “Villa”, las actrices (Francisca Lewin, Carla Romero y Macarena Zamudio) están sin maquillaje, con ropa común, en un espacio donde sólo hay una mesa. Luego, para “Discurso”, se ponen una chaqueta y una banda presidencial (de un color cada una). Algo de luz se suma a las actuaciones.
Ellas están sólidas y creíbles en ambos segmentos. En la primera parte el trío entrega una discusión que por momentos se vuelve feroz y retrata los lados oscuros de estas tres jóvenes dañadas por la dictadura. Luego encarna a la supuesta presidenta saliente con sus vacilaciones más íntimas, más sentidas y sinceras.

CalderonCoordenadas
Villa +Discurso
25, 26 y 27 de enero Casa Memoria José Domingo Cañas a las 20.00 hrs
28 de enero Parque por la Paz Villa Grimaldi a las 20 horas