Lo Mejor del Teatro 2017

La abundante cartelera del año que termina se caracterizó por la presencia mayoritaria de creadores sub 40, autor@s y director@s, y temáticas cercanas al público, ésas que no apuntan a grandes temas globales, sino que calan hondo en la idiosincrasia particular de nosotros los chilenos. ¿Y qué vimos? La problemática transgénero (presente todo el año desde el reclamo por una identidad de niños y niñas transgéneros, hasta la muerte y la discriminación), la vejez (amor en la tercera y cuarta edad, el Alzheimer), la inmigración, la comprensión de la cultura mapuche, la inclemencia laboral, en fin, realidades que todos conocemos. Y

de cerca.  También hubo textos sobre temas macro, de esos que nunca pasan y que duelen generación tras generación, musicales y comedias. A continuación, un recuento de los mejores títulos del 2017 escogidos de entre lo que pude ver.
Premonitoria
Empezando el año se estrenó "El Dylan", obra de Bosco Cayo (33) que anticipó el tema del año: el mundo transgénero. El dramaturgo tomó como inspiración un caso real, la muerte de Dylan Vera -enfermero de 26 años- en La Pintana. Llevó la historia a La Ligua y conservó ciertos detalles, pero su texto trasciende. La puesta de Aliocha de la Sotta y la compañía La Mala Clase asume integralmente el tema transgénero. Desde el inicio musical con el tema de Queen I want to be free, hasta los trozos de vestidos floreados que actores y actrices llevan sobre las ropas. Una obra jugada, que emociona y sorprende.
Releyendo a Díaz
En el GAM se presentó "Locutorio", texto de Jorge Díaz que se sublima bajo la mirada de Cristian Plana (38), el mismo de Pedro Páramo, La Señorita Julia y Castigo. Plana pone a los viejos protagonistas (Alejandro Sieveking y Millaray Lobos)encerrados en cajas de cristal que les impiden tocarse y, además, repite su imagen. De amor y olvido.
Los invisibles
En "Pompeya", el dramaturgo Gerardo Oettinger (38) reúne al mundo travesti con el drama de la migración. Dirigida por Rodrigo Soto, también autor de la idea, en escena se lucen Gabriel Urzúa, Gastón Salgado, Rodrigo Pérez y Guilherme Sepúlveda. Con humor negro se muestra la realidad de los invisibles.
Delirio e ironía
En "Prefiero que me Coman los Perros", la dramaturga Carla Zúñiga (31) logró acercarse a las pesadillas que habitan el mundo real. Al texto se suma una puesta en escena estupendamente lograda, que ganó tres premios del Círculo de Críticos de Arte: dramaturgia, diseño y actuación (de Nona Fernández).
Pura Emoción
Con delicadeza, Héctor Noguera encarnó a un octogenario con Azheimer en la obra "El padre", del francés Florian Zeller (37). Acompañado de su hija Amparo y con dirección de Marcelo Alonso, Noguera inscribió un éxito más en su larga carrera. Un acierto de The Cow Company, en un Chile cada vez más viejo.
Canto a la vida
En "Todas Esas Cosas Maravillosas", el inglés Duncan MacMillan (37) habla de depresión y suicidio sin lágrimas ni oscuridad. Álvaro Escobar protagoniza la versión chilena, e interpreta a un hijo de madre suicida que redacta una esperanzadora lista. Para reconocer la felicidad en las cosas simples.Dirige Alejandro Castillo.
Musical en alza
"Fiebre de Sábado por la Noche", musical dirigido por Moira Miller y producido por Ángel Torrez, fue una sorpresa de las buenas. El elenco logró cantar, bailar y actuar, los actores se lucieron en impresionantes coreografías y el despliegue escénico fue de primer nivel. Eyal Meyer y Francisca Walker descollaron.
Al final
Con "Después de mí el diluvio" se termininó la temporada 2017. De la catalana Lluisa Cunillé,la obra es capaz de mostrar el terrible destino del Tercer Mundo a través de la conversación de tres personajes: un hombre de negocios, una traductura y un congolés. Este último no está presente en escena. La versión chilena, dirigida por Alejandro Castillo e interpretada por él mismo y Katty Kowaleczko, es una puesta contenida y mágica, capaz de llevar al público a África solo con las estupendas actuaciones.