Stgo a Mil: El Reflexivo Diálogo Músico-Teatral de Marthaler

"King Size", del suizo Christoph Marthaler (quien es director teatral y regisseur de ópera),reúne teatro y música de manera muy distinta a la comedia musical o el teatro musical. Se trata de teatralidad combinada con canto y música, en un diálogo de tensiones y resonancias mutuas que funciona de manera distinta a los géneros mencionados. El resultado es entretenido, grato y, además, con un sustrato reflexivo sobre la condición humana y lo solos que estamos en medio de todos. El humor parte desde el comienzo, cuando en varios idiomas se escucha decir a un voz que el público puede prender los celulares, toser y hacer ruidos de

cualquier tipo. Los asistentes escuchan y las risas brotan de inmediato. La ambientación es una pieza de hotel como cualquiera, con una gran cama, veladores, closets y baño. De la cama se levanta un hombre en pijama (Bendix Dethleffsen)
que se viste con terno y corbata, para luego dirigirse a un costado donde están los teclados. Se trata del músico, que además canta y muy bien.
Luego aparecen un botones (Michael von der Heide) y una camarera (Tora Augestad)que, siempre cantando maravillosamente, hacen la cama que quedó deshecha. Una vez terminado el trabajo, la pareja abre la cama y, curiosamente, se acuesta. Desde ahí en adelante, ellos, el músico cantante y una mujer madura y gorda, cruzan  (y se cruzan) por la impersonal habitación. No hay interacción entre ellos, salvo algunos encuentros breves, miradas y gestos.
El repertorio elegido por Marthaler va desde canciones doctas, de Mozart, Schumann, Satie, Mhaler y Berg, entre otros, hasta populares como los Jackson 5, que se pasean por temas como el desamor, la belleza, lo futil y, finalmente, el paso del tiempo, la vejez y la muerte. Y es Hildegard Alex, gran actriz, quien hace el contrapunto a las a veces edulcoradas letras, con frases cargadas de desolación y desesperanza.
Hay que decir que los cuatro intérpretes son magníficos. Los canta-actores tienen unas voces que se disfrutan, y arman personajes a través del estado corporal. Dethleffsen, además, es director musical del espectáculo y parte del equipo de Marthaler desde hace una década.
El resultado de esta mezcla de música, canto y teatralidad es una hora y 20 minutos de entretención, algo de risas y, en el fondo, una ácida reflexión sobre la vida.

 

 

Coordenadas
Teatro Municipal de Las Condes
7 de enero, 18 horas
entradas desde $15.000 a $35.000