Stgo a Mil: El Vuelo Delirante de "Miniatures"

Con “Miniatures”, en cartelera hasta mañana domingo (21) en el Internado Nacional Barros Arana, INBA, con entrada gratuita, la compañía de calle Roya de Luxe dejó los gigantes y volvió a la escala humana. De esos espectáculos hemos visto en Chile “Roman Photo”, “Pequeños Cuentos Negros” y “¡Oferta! Dos espectáculos por el precio de uno”, todos marcados por el humor, el juego y la poesía. Estos elementos nutren también “Miniatures” pero con una impronta más desarticulada o de asociación libre -por explicarlo de alguna manera-, por lo que es posible que un público poco habitúe del teatro, desde niños a tercera edad,

disfruten de la propuesta fantasiosa de la obra sin pedirle consistencia estructural ni narrativa.
Siguiendo el ritual de subir a un avión (incluso hay sobrecargos), los asistentes son encaminados a uno de los patios del emblemático internado donde hay más de mil copas con vino en el centro. Todo el mundo mira sorprendido, pero lo que viene sólo aumenta la sorpresa.
A través de imágenes lúdicas, variados efectos y una trama que rápidamente se sumerge en el mundo de la fantasía, el director Jean Luc Courcoult recorre el viaje del piloto de avión protagonista. Después de que falla su avión, él se transforma en un viajero fantástico, al estilo de la Alicia de Lewis Carroll. Va al pasado, al futuro, recorre diversos lugares del mundo, regresa a su hogar materno (la madre es una aseadora y el padre un mariscal de la limpieza) donde se encuentra con sus dos hermanas que andan en patines.
El humor abunda a partir de chascarros, desencuentros y hasta una parodia de James Bond. También hay muchos efectos especiales: aviones de juguete que estallan, una bomba que suena fuerte, fuego en diversos lados, ruidos etc.
Hay una mujer de la limpieza que se transforma en reina, un hombre-lavadora, un refrigerador que lleva al pasado, además de unos encantadores muñequitos que los mismos actores manipulan con varillas. La banda sonora es tan extensa como ecléctica.
Entre estas escenas que se suceden vertiginosamente, de pronto aparece un niño (un muñeco) tendido boca abajo en el suelo. Pero no queda claro de dónde salió, ni qué representa. Las notas de prensa señalan que es el niño sirio muerto en la playa, cuya foto recorrió el mundo, información que de ninguna manera se evidencia en la puesta en escena.
El hilo conductor del piloto que cae en el mar rápidamente se pierde si queremos seguirlo con alguna lógica narrativa. Por lo que lo mejor es dejarse llevar por la entretención y disfrutar de las imágenes y el juego que propone Royal de Luxe. Es decir, enfrentarse sin esperar algo y permitir que las imágenes actúen a niveles distintos a la razón.

 

 

 

Coordenadas
INBA (Santo Domingo 3535)
a las 19.30 horas
20 y 21 de enero
Entrada gratuita