"Danzas Aladas": Invitación a recrear el Hombre Pájaro

La compañía Aranwa presenta la obra “Danzas Aladas”, dirigida a público de la primera infancia. Los artistas escénicos muestran los hitos del desarrollo de las aves, pero no como una caracterización típica de ellas, sino abriendo otras posibilidades, lo cual es muy interesante. En primer lugar, no es posible obviar la presencia que en la cultura de nuestros pueblos originarios han tenido las aves, y más aún, la experiencia del hombre-pájaro. Entre los mapuche cumple una labor socializadora y espiritual relevante, y en la etnia rapa nui es esencial en el Tapati y la cotidianidad de la isla. Llama la atención que la compañía no aparezca “representando” pájaros,

con vestuario de aves, y en cambio emplee jeans y un polerón con capucha. Este atuendo posibilita la identificación de los niños con los actores y actrices, y permite que puedan recrear lo presenciado en casa o con sus amigos. En ese sentido, es menester recordar la relevancia del juego simbólico en esta etapa de los infantes.
El uso del lenguaje es adecuado. Además, mediante el juego con el sonido y vocalizaciones recuerdan las estrategias socializadoras de las abuelas de antaño, que cantaban y recitaban retahílas y poemas infantiles, posibilitando así la adquisición lingüística y la ampliación de los recursos fonéticos de los niños. Mientras en el escenario dicen “aeea”, entre el público ese sonido reverbera pues los pequeños repiten, lo que es un logro en cuanto a comunicación a destacar. Se hace un uso cuidado e inteligente de la musicalidad de las emisiones espontáneas y del ritmo, durante toda la obra, y es un significativo aporte la percusión en vivo, especialmente cuando tiene reminiscencias afro.
Respecto a la presencia del cuerpo, podríamos decir que su uso es dúctil y muy creativo. Se contempla trabajo de contacto, y se emplea técnica de danza contemporánea en los instantes en que se busca mantener la atención. La gestualidad, de las actrices y actores, potencia los momentos en que es esencial una interpretación precisa del sentido de la escena por parte de los niños.
La música, de diferentes estilos e interpretada en vivo acompaña las escenas que, probablemente, la dirección quiso resaltar. Dos instantes es perentorio enfatizar. Primero, en un momento de “tensión”, en el que música de suspenso o artes marciales habría sido la habitual, la compañía elige break dance y movimientos de disociación, con lo que rompe con lo obvio desplazando el sentido, para que sean los verdaderos protagonistas -es decir, los pequeños- quienes interpretan a su modo. Luego, la flexibilidad en el uso de los recursos materiales en escena permite que con música de estilo flamenco se aprecie una confrontación entre dos personajes, y el ave hembra use alas de Isis (diosa egipcia). Conscientes o no de ello, están posibilitando la hibridación cultural, o al menos, una propuesta singular que no copia lo prestablecido.
En sintonía con lo anterior, que sea un hombre robusto quien “empolla” los huevos trastoca lo esperado de acuerdo a nuestros parámetros de género. Y aunque no se explicite o sea un riesgo, está posicionado de un modo tan natural que discursivamente funciona muy bien.
Otro aspecto que emerge es el acertado uso del color de los implementos. El contraste entre amarillo, calipso, verde y rosa de los abanicos, y entre amarillo, verde, naranja y calipso de las cintas, estimula a los pequeños y los mantiene atentos a lo que está ocurriendo en el escenario.
Ya al final de la obra, la compañía se acerca al público e invita a los niños y sus padres a subir el escenario. Entonces, ellos toman los implementos e instrumentos usados, los manipulan y hacen propios. Aunque hubo interacción entre el público y las actrices y actores, en este momento es más nítido que no hay “cuarta pared” y que los niños siempre formaron parte de la concepción de la obra.
En síntesis, es un trabajo escénico que está bien construido. Es recomendable que los niños vean “Danzas Aladas”, y que en familia se dialogue acerca de lo presenciado en el teatro.

 

Coordenadas
Mori Parque Arauco
Edad recomendada: desde 3 meses
Hasta el 29 de abril
Sábado 17:00 hrs y domingo 12:00 hrs
$6.000 general y 3.500 niños