"Cuerpo Pretérito": Homenaje y gesto Político en torno a "La Negra Ester"

"La Negra Ester”, crónica de los amores del tío Roberto Parra en el puerto de San Antonio, se convirtió en hito de teatro chileno bajo la dirección de Andrés Pérez Araya y el Gran Circo Teatro. Este año se cumplen tres décadas desde su estreno en una plaza de Puente Alto, por lo que el colectivo Interdicta decidió visitarla a través de la reconstrucción de sus restos, museográficos y gestuales, en la obra “Cuerpo Pretérito”. El resultado es una puesta en escena que recrea archivos y registros de la obra de Pérez Araya, ya que no es posible la utilización de fotos, videos, escenografía y otros, porque pertenece a la sucesión Pérez

Araya. Samantha Manzur, directora del montaje, trabaja con archivos teatrales desde su máster enPerformance Practice as Research, en la Royal Central School of Speech and Drama de Londres. A partir de entrevistas al equipo original, entre los que destaca el entregado por Daniel Palma - escenógrafo de La Negra- la compañía pudo reconstruir prendas de vestir, un tocador de madera, una ventana por donde se asomaba la protagonista, pelucas y diversos gestos con que los intérpretes del Gran Circo Teatro crearon personajes como La Japonesita, el tío Roberto, Esmeralda, Ester y el Marinero, entre otros.
En la primera parte de “Cuerpo Pretérito” se exhiben los objetos y restos recreados como si se tratara de piezas de museo. La idea es que los espectadores los recorran, pero eso no sucedió el día del estreno, quizás por la idiosincrasia nacional y también porque la voz en off (de Mariana Muñoz, ex integrante del Gran Circo Teatro) que guía el paseo entró muy tarde, cuando ya las personas estaban terminando de ver los artículos.
Uno a uno los actores (Armin Felmer, Valentina Mandic, Verónica Medel) muestran los restos reconstruidos, contextualizándolos. También hacen lo mismo con el repertorio de gestos de los intérpretes, numerándolos como si fueran piezas.
En un momento los actores eligen a tres personas del público para repetir una situación gestual (las instrucciones se las dan con audioguías), y  también se exhibe un trozo de video de la obra original, pero sin sonido.
La segunda parte es una nueva obra,  titulada “Sandra Barraza”, escrita por Bosco Cayo, que recoge el estilo de actuación usado en “La Negra Ester” y reutiliza los objetos recreados. Cayo recoge el estilo del texto, y la dirección de actores hace lo mismo con el estilo de actuación. Con sorpresa el público reconoce  los gestos, la entonación de las palabras y hasta el uso de la voz de “La Negra Ester”. Es como si ésta continuara en la actualidad, como si los personajes hubieran mutado pero su esencia se mantuviera.
La trama habla de prostitución y también del VIH, mal que mató a Pérez Araya, convirtiéndose así en un gesto político de reconocimiento de una realidad que está lejos de ser controlada.
“Cuerpo Pretérito” cautiva al público, entretiene y desplaza la reflexión más allá de su ejecución. A eso se suma que la revisión de una obra emblemática activa  la emotividad y sacude el imaginario de los espectadores, efectuándose una -siempre necesaria- conexión con la historia reciente. La segunda parte se aplaude con entusiasmo por las buenas actuaciones (Verónica Medel parece una integrante del Gran Circo Teatro original),  el texto en verso y la lúdica planta de movimiento. Además, la técnica sugiere y funciona con precisión
Sin duda un gran homenaje a Andrés Pérez, por lo creativa, inteligente (así era él) y bien resuelta. Además, plantea una pregunta que puede ser incómoda: ¿Es pertinente que los archivos de una obra emblemática estén guardados en bodegas?

 

 

Coordenadas
GAM
Hasta el 26 de mayo
Miércoles a sábado a las 21 horas
Entrada Gral. $5.000, 3ed. y Est. $3.000