"Todos Eran mis Hijos": Excelente versión de Álvaro Viguera

Si bien  ”Todos eran mis Hijos” -que parte de un hecho  real-  no se encuentra entre las mejores obras de Arthur Miller por algunos detalles efectistas, la dirección de Álvaro Viguera (“Happy End”, “El Cepillo de Dientes”) en el Teatro U.C. permite que sus múltiples resonancias aparezcan. Bien dirigida y bien actuada, la pieza estrenada en 1947 luce ciento por ciento vigente. De estilo realista, la acción sucede sobre una tarima verde -que representa un jardín entrañable para todos los personajes- y aporta el simbolismo desde el minuto uno, cuando un fuerte viento rompe la rama del único árbol. Los cortes hechos al texto por Viguera 

acercan la obra al espectador actual, desmarcándola de la realidad norteamericana de la época, y permiten que cada línea encamine el drama a una tragedia contemporánea.
Joe Keller (Cristián Campos) es un empresario acusado de vender repuestos defectuosos al ejército durante la guerra, matando a muchos pilotos, pero sale libre luego de cargar a su socio con toda la responsabilidad. Su mujer, Kate (Coca Guazzini),  sabe y oculta su participación en el hecho, llegando incluso a insistir en que su hijo mayor, Larry, piloto desaparecido en combate, va a regresar.
El hijo menor Chris (Jorge Arecheta), ex combatiente, invita a su casa a Ann (Antonia Santa María), quien fuera novia de Larry y es hija del socio de Joe, quien está encarcelado.
La llegada de Ann detona el conflicto, que se volverá en drama con la llegada de George (Benjamín Westfall), hermano de Ann y quien regresa de una visita a su padre en la cárcel. Lamentablemente, será la joven quien descubra el secreto más doloroso que precipitará la tragedia.
En escena vemos el drama del hombre común, que se debate entre la ética y el dinero. ¿Hasta dónde puedo llegar por plata? ¿El bienestar familiar es un argumento legítimo? son preguntas que ronda todo el tiempo.
Cada actor compone un personaje de carne y hueso. Cristián Campos da con el tono preciso de Joe: un padre simpático y bonachón, que esconde un lado oscuro bajo su conducta de buen burgués y que finalmente acusa el golpe con desesperación. Coca Guazzini  crea una madre contradictoria y manipuladora,
en tanto Arecheta y Santa María muestran variados matices. Él atormentado por los horrores de la guerra, ella coqueta y consciente de la realidad escondida. Los personajes principales están muy bien acompañados por Benjamín Westfall, Elisa Zulueta, Cristián Carvajal, Luis Cerda y Sol de Caso.
El vestuario es de época, elegante y de líneas puras, en tonos pasteles, un acierto de Andrea Carolina Contreras

 

Coordenadas
Teatro U.C
Hasta el 7 de julio
Miércoles a sábado 20:30 horas
$10.000 general, $6000 adulto mayor, $5000 miércoles, estudiantes $4000