"Réplica": Suspenso y reflexión que Atrapan

Una obra de ideas, desarrollada en clave de suspense, es “Replica”, idea original de Javier Ibacache, periodista y crítico de artes escénicas, quien convocó a la dramaturga Isidora Stevens y el director Francisco Krebs para una apuesta arriesgada, pero necesaria: plantear desde el escenario diversos conceptos relacionados con Big Data, tecnología y ciencia, inteligencia artificial, humanidad vs virtualidad, entre otros. La obra se ubica en un futuro que cada vez está más cerca.
El proceso de construcción de la obra fue largo, ya que se desarrolló durante todo el año 2017, y el resultado fue una distopía

de ciencia ficción que mantiene atento al público.
La acción transcurre en un Data Center ubicado en el sur de Chile, donde son convocados 5 personajes sin que ninguno sepa el porqué de la reunión. Así, una profesora (Patricia Rivadeneira), una chamana desconectada de las redes (Ximena Carrera), una neurocientífica (Paola Volpato), un empresario de juegos virtuales (Francisco Pérez -Bannen) y un misterioso joven (Felipe Zambrano), comparten la espera.
Han debido dejar fuera sus computadores y celulares, por lo que están obligados a socializar y descubrir, mirándose a los ojos, qué tienen en común y qué, o quién, lo ha citado. El contacto humano obligado, sin el escape que ofrece la tecnología, los sumerge -evidentemente- en la ansiedad.
El espacio (escenografía e iluminación de Pablo de la Fuente) es sugerente, ya que da la sensación de un espacio aséptico y futurista al mismo tiempo, a lo que se suma la una iluminación fundamental y la sonoridad de Alejandro Miranda.
Inteligentemente, todas las partes del puzle se van encajando. La dramaturgia de Stevens y la dirección de Krebs fluyen orgánicamente en el suspenso, entregando pistas en cada escena y develando, a través de la palabra y de la relación de los cuerpos en escena, lo que se oculta.
No cansa el diálogo, al contrario, atrapa. Se nota que la puesta en escena fue generada en conjunto con el texto, afinada y perfeccionada a través de lecturas dramatizadas y estrenos en regiones.
Al caerse los velos, la sorpresa es grande. Todos han sido citados por el hijo -o tal vez por su réplica virtual -, de la neurocientífica. El joven está relacionado con todos los personajes y lleva días desaparecido. Krebs trabaja con la ausencia-presencia de este sexto personaje, porque lo es, utilizando recursos audiovisuales que lo concretan aún más.
Otra virtud de la obra es lograr que una nada despreciable cantidad de complejos conceptos se vuelquen en las discusiones de los protagonistas, sin resultar incompresibles ni didácticos. Se entienden los planteamientos, pero estos no son banalizados.
A nivel de actuaciones, cada actor y actriz entrega una propuesta y la dota de humanidad pese a lo poco que sabemos de los personajes. Las emociones brotan de las palabras y los estados de ánimo, que se leen sin problemas y sin ser apabulladas por las ideas.
“Réplica” resulta inteligente, atractiva e iluminadora. No cabe duda de que el equipo acertó con esta puesta en escena, ya que logró conciliar de manera equilibrada tanto los resortes teatrales como los conceptuales.
Más allá de lo artístico, hay que destacar la coproducción entre Puerto de Ideas, Teatro del Lago y la Corporación Cultural de Quilicura, que permitieron el largo proceso de creación.

 

Coordenadas
Teatro UC (Jorge Washington 25)
Hasta 3 de noviembre
miércoles a sábado, 20 horas
$10.000 general; $6.000 adulto mayor y Alumni UC; $7.000 súper jueves; $5000 estudiantes y miércoles popular; $4.000 Comunidad UC; 2x1 entrada general Club La Tercera; descuento Tarjeta Vecino Ñuñoa; otros convenios consultar en boletería.