Stgo a Mil: Interdisciplina, Crítica y Humor

Inteligente, musical, entretenido y decidor. Así es “Cesary goes to war”, montaje del director polaco Cesary Tomaszewski estrenado ayer en el marco de Santiago a Mil, y que estará en cartelera lunes y martes en GAM. Lo que vemos es un entramado donde a través de la música clásica (Debussy, Handel, Moniuszko y Shostakovich), el canto (hay dos voces líricas en el elenco), el cuerpo (danza y trabajo aeróbico) y la interpretación teatral, la pieza se permite tocar una serie de temas que afectan la idiosincrasia de Polonia -desde el extremo nacionalismo hasta la opresiva visión de la masculinidad- sin afectaciones ni discursos explícitos. Su hibridez

permite que las barreras entre una y otra disciplina se superen o se borren, sencillamente.
Fue la experiencia del propio Tomaszewski (1976) en el servicio militar, la que inspira esta creación, cuya dramaturgia está firmada por Klaudia Hartung-Wójciak. En su vivencia se topó con una clasificación de los candidatos de acuerdos a sus “aptitudes” físicas (proporciones, enfermedades) y psicológicas, desde la A hasta la E. El protagonista, que se manifiesta en todos los intérpretes, da cuenta de su paso por el sistema luego de ser calificado en la categoría E, por enfermedades que no padece. La verdadera razón es su homosexualidad, palabra que al parecer no puede ni pronunciarse.
A los actores los acompaña una pianista, vestida igual que ellos con ropa de training (short, polera, chaqueta adidas y zapatillas), quien toca las composiciones de los autores antes mencionados y por momentos se suma a escena como otra corporización del protagonista. Un banco de madera y un micrófono, donde el barítono Michał Dembiński canta canciones inflamadas de nacionalismo y heroica virilidad mientras los otros intérpretes hacen ejercicios o ilustran lo cantado, son los únicos recursos extra a los intérpretes. La iluminación es siempre la misma, y permite que los espectadores sean vistos.
La dramaturgia escénica revela, sin palabras, las inclinaciones del Cesary protagonista. Desde la danza (en un momento todos recrean la “Siesta de un Fauno”, de Nijinsky, escena en que destaca Oskar Malinowski, actor-bailarín de gran versatilidad) hasta la actuación (lloran en un canto donde se habla de partir a la guerra, hacen gestos seductores al público y por momentos se les escapan algunos gestos gays). Pero todo, desde la gestualidad al texto, es medido. Nada sobra, ni se excede. Lo único a mil es la energía e intensidad desplegadas por los performances.
El elenco se completa por Bartosz Ostrowsk, graduado de la Academia de Música de Varsovia, y Lukasz Stawarczyk, actor especializado en drama.
En solo 60 minutos, “Cesary goes to war” entrega una crítica a la idiosincrasia de su país desde una multiplicidad de lenguajes que apelan al espectador en todo sentido. Gran aporte a la programación de enero teatral, sin duda.

 

Coordenadas
GAM
7 y 8 de enero, 20 horas
$15.000 entrada general

Foto Pat Mic