Santiago a Mil: !La Ciudad es Nuestra!

A las 19.30 comenzó el estreno de la intervención denominada "Cuerpos en el espacio urbano". La compañía Willi Dorner propone una experiencia de alrededor de 60 minutos de duración, en la que los ciudadanos están invitados a redescubrir la ciudad junto a la compañía, al transitar entre Plaza de la Ciudadanía y Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. La presencia del grupo austriaco en Chile se concreta gracias a la cooperación internacional de Santiago a Mil 2019.
El circuito incluye calles pequeñas y poco transitadas, y así los espectadores, convertidos en transeúntes, pueden aproximarse de

un modo inusual a los lugares de la ciudad. Cabe mencionar que todo puede ser objeto de intervención: un semáforo, una caja de telecomunicaciones o los intersticios entre ventana y protecciones. En ese aspecto, la aproximación es muy creativa, tanto a los objetos como a la arquitectura y el lenguaje de la forma. De hecho, los intérpretes construyen momentos de gran belleza, en los cuales, al proyectar la mirada era posible con(mover)se con las imágenes que gestaron. En esto contribuye enormemente el vestuario de los performers: de colores fuertes y al situarse cerca, entre sí genera contrastes interesantes.
El cierre de la intervención evidencia una disolución que fue pensada estratégicamente. Tras los aplausos del público asistente, todos corren y se diluyen como grupo, dejan de estar presentes. Esto recuerda a aquellos que desarrollaron la noción de zonas temporalmente autónomas, en las que acciones movilizadoras e instituyentes posibilitan que algo emerja, tenga un desarrollo y luego desaparezca. Un acierto es el diseño del hilo conductor que estructuró la vivencia.
Este trabajo de la compañía austríaca, en el que participan artistas locales, pone de manifiesto la relevancia del cuerpo y la continua invisibilización que sufre. De un modo indirecto, y a través de la presencia de cuerpos muy dúctiles en el espacio, se sugiere que debemos prestar atención a lo que acontece en cuanto a la dimensión material de la corporalidad. A fin de cuentas, se trata de que no sea negada la presencia del cuerpo en sí, ni tampoco aquello que le concierne.
En ese sentido, al restituir la importancia del contacto corporal, en variados momentos y gestos, se otorga notoriedad al hecho de que no estamos aislados y no somos individuos autosuficientes, sino que, al contrario, la interdependencia con otros nos constituye y que sólo gracias al soporte de otros es factible sostener posturas o cursos de acción.
En cuanto a lo técnico, es fundamental destacar la agilidad y fantástica capacidad física de los performers, quienes debían incluso mantenerse en posiciones "no naturales", o resistir estoicos ante contextos adversos.
Lo vivido nos invita a transformar la percepción de nuestro cuerpo y de la ciudad que habitamos.

 


Coordenadas
11 y 12 de enero
Punto de partida: Teatinos con Alameda

fotos agencia Aton