“Amores de Cantina”: cuando la dirección potencia un texto

AMORES DE CANTINALa obra “Amores de Cantina”, en cartelera en el GAM, es un claro ejemplo de cómo texto y puesta en escena pueden potenciarse  a tal punto de lograr un resultado que impresiona. La mirada de Mariana Muñoz, su directora, convierte  el texto de Juan Radrigán, reciente Premio Nacional de Artes Escénicas, en un espectáculo emotivo y seductor.  
Escrito en décimas y cuartetas, “Amores de Cantina” recoge el sentir y el lenguaje popular  a través de seres fantasmales que se reúnen en un  bar que bien podría ser una especie de limbo. El mal de amores tiene atrapados al dueño (Luis Dubó) y su ex-mujer (Claudia Cabezas) en una relación oscura, que sólo podrá romperse con la llegada de un asesino a sueldo.
La directora instala el texto en un espacio alegórico, donde los ocho actores y los tres músicos están sentados frente al público como si fuera un recital o una cantata poética. En su asiento los intérpretes asumen su identidad-personaje, subrayándola con acciones y gestos. Hay una investigación en el teatro musical, la poesía y los límites de lo teatral. ¿Hasta dónde puede entrar el público en un espacio de ficción que no re-presenta una situación sino que la sugiere?

AMORES DE CANTINAEl grupo de personajes-fantasmas aporta con sus propias experiencias de desamor, alentados por el recuerdo y el vino. María Izquierdo encarna a un ser sobrenatural, que podría entenderse como la muerte o, tal vez, como lo inevitable. Por supuesto,  y como en toda la obra de Radrigán, hay una referencia a Chile que en esta ocasión resulta algo forzada.
Mariana Muñoz conjuga textos hablados con textos cantados, transformando el  
escenario en una fiesta y permitiendo que un texto poco profundo dramatúrgicamente, alcance vuelo. Tangos, rancheras, cueca y hasta rock, hacen que los versos de desamor y nostalgia toquen directo al espectador, sacándole brillo a los sentidos  versos del autor,   
Cada integrante del elenco ve potenciadas sus dotes. Hay rockabilly con Iván Ávarez de Araya, baladas con Ema Pinto, canto desgarrado y popular con María Izquierdo. Y los que no son cantantes, como Claudio Riveros y  Claudia Cabezas, son capaces de entregar temas afinados y  con sentimiento. En el elenco además están Ivo Herrera y Francisco Ossa, y los músicos Felipe Alarcón, Daniel Pezoa y Bernardo Mosqueira.
Imprescindible el aporte en la dirección musical de Joselo Osses, que construye un espacio sonoro que invita al público entusiasmado y  con ganas de bailar.

AMORES DE CANTINACoordenadas
Jueves a sábado a las 21 horas, domingo a
las 20 horas. $5.000 (general), $3.000 (estudiantes y tercera edad),
Centro Cultural Gabriela Mistral.