"La Pérgola de las flores": Un clásico agiornado

Uno de los estrenos más esperados de este año en el Centro Gabriela Mistral es “La pérgola de las flores”, obra histórica reestrenada con una producción original y exclusiva de GAM , con Héctor Noguera en la dirección y un gran elenco. La acción se desarrolla en un escenario contemporáneo de infraestructura metálica en medialuna, que crea dos niveles en alturas y trasparencias que generan sorpresas, apoyado con proyecciones del Santiago de la época y una escenografía movible que hace ágil los cambios de cada cuadro. Los personajes protagónicos tienen fuerza y carácter y se reconocen en la versión original, como

Rosaura que mantiene la entonación vocal, las canas y la forma de moverse que le imprimió Ana González. Sin embargo, como se agrega un toque caricaturesco al vestuario y a algunos personajes, se enriquece y refresca la puesta en escena.
En el protagónico de Carmela está Daniela Benitez, una actriz menuda en su corporalidad que sorprende en el transcurso de la obra con su gran fuerza vocal, pero que logra solo a ratos la picardía de la “huasa” chilena en sus diálogos y acciones.
Doña Laura, un personaje a la altura por la actuación de María Paz Granjean, que sobrepasa y ridiculiza a la alta sociedad usando tonos agudos y gritos. Manuel Peña como Alcibiades genera la empatía con el poder de la alcaldía con una actuación segura, firme y convincente.
Mención aparte para hablar del Peluquero Pierre (Camilo Carmona) un personaje divertido muy bien logrado y sobreactuado, con un look contemporáneo vestido de brillos, uñas, gran peinado y plumas. Sorprende su aparición.
Carlucho (Carlos Ugarte) se ve algo desdibujado y poco seductor en sus escasas escenas.
La música es en vivo, interpretada por el cuarteto compuesto por Marta Montes, Marco Vásquez, Camilo Morales y Sebastián Vásquez, quienes ambientan cada escena y musicalizan las canciones con gran éxito.
Si bien vocalmente las primeras canciones tienen poca fuerza -considerando además algunas notas que una pergolera no alcanza a dar- al transcurrir la obra toman el protagonismo necesario.
La obra original tiene más de dos horas de duración, por lo que se hace lenta a ratos y un poco tediosa en el centro, pero se agradece el rescate completo de los textos.
El que sea un personaje travestido quien canta “Tonada de Medianoche”, los secundarios que complementan y enriquecen la obra, la utilización de nuevas tecnologías (proyecciones), la excelente caracterización, la incorporación de pequeños nuevos textos, todos son elementos notables que hacen crecer y reviven este clásico.