Stgo a Mil: Elogio al arte teatral

El teatro chino, y una de sus formas tradicionales como es la Ópera de Pekín, se aleja del occidental en los lenguajes empleados y también en su intención. Es mucho más parecido a un musical que a un drama realista, para explicarlo en términos occidentales. Es por eso que una tragedia, como “King Lear” de Shakespeare, pierde su dramatismo y se convierte en un fluir de hechos armónicos y poéticos, donde la música y la fisicalidad adquieren gran relevancia. Es por eso que el espectador debe asistir a las relecturas orientales con todos los sentidos abiertos, dispuesto a disfrutar de las particularidades del espectáculo. Esto precisamente sucede con “King Lear”, del destacado actor taiwanés

Wu Hsing-kuo, quien transforma la trama shakesperiana en un monólogo, multiplicándose en 10 personajes y arrobando al público con su versatilidad y despliegue interpretativo.
En escena, Wu Hsing-kuo -fundador de la compañía Contemporary Legend Theatre- maneja a la perfección los principales elementos de la Ópera de Pekin: canto, baile, acrobacia y artes marciales, disfraces y gestualidad diferente para cada personaje. Todos los elementos en perfecta armonía y con una poética que trasunta el respeto por los mayores, valor muy apreciado en las culturales orientales. 
Pero hay más. El director-intérprete traspasa los límites de la ópera para integrar elementos contemporáneos (como la música electrónica) y otros como el canto budista. Además de optar por un teatro dentro del teatro, ya que en varias oportunidades surge su verdadero rostro, tensionando la escena.
Como Lear, Wu Hsing-kuo se ve como un anciano de luenga barba blanca, que le sirve como elemento interpretativo: la lanza por los aires, la separa, la toma. Pero es cuando ensaya los otros personajes relevantes de la obra - como las hijas de Lear- donde fascina al público con su talento, ya que los crea con un gesto o un detalle en la ropa.
Se trata de un elogio al teatro, a la representación. Un acto de destreza interpretativa que abisma y maravilla al espectador.