“Tragedia Pop”: La insatisfecha clase media

tragedia_popHasta el 25 de marzo se está presentando en Lastarria 90 la obra “Tragedia Pop”, de la compañía “La Encalillada”, que cuenta la historia de seis personajes que abordan un crucero en búsqueda de un encuentro amoroso que cambie sus vidas. A partir del relato de la pérdida del sujeto amoroso, y el sufrimiento que ello desencadena, se va armando esta obra a través de diversas situaciones que desde una mirada joven va cuestionando el problema del amor, los deseos y el sufrimiento. Con particular humor, a través de fragmentos de diversos relatos,  se va constituyendo este viaje en barco de estos personajes tipos, que nacidos de la clase media chilena, utilizando hasta el tope el cupo de sus tarjetas de crédito, buscan imperiosamente en este crucero encontrar el cariño perdido o el sueño del amor ideal que lo saque de sus rutinarias vidas. A través de una actuación que exagera los rasgos más inferiores de la existencia de los personajes, los actores transitan por el espacio en un juego lúdico que busca desnudar sus idiotas interiores.

Dentro de los elementos que propone el universo creado por la compañía, cabe mencionar el trabajo de arte que genera un acercamiento a una estética que limita con el kitsch, tanto en su forma como en el contenido. En este caso particular, el uso del kitsch es apreciable en la construcción de la imitación de la materialidad, en el develamiento de lo falso, como también en lo ridículo de los personajes y su contexto.
En este mismo ámbito, el acercamiento musical que propone la obra pasa también por estos límites. Existe una creación autónoma de temas que cantan al amor, produciéndose coros y solos que dialogan con las situaciones creadas de soledad y sufrimiento, y una producción de referencias directas a los lugares comunes que circundan el tema del amor. A partir de este juego, mezcla de sarcasmo y sensibilidad testimonial, la obra intenta discursear sobre la condición actual de sujetos que determinados por la realidad social de consumo inagotable, buscan satisfacer sus deseos, tanto materiales como emocionales, en un afán casi histérico por conseguirlos.
Dentro de los tópicos que se desprenden de la obra, la referencia a lo ajeno o lo externo está siempre presente. La búsqueda de la felicidad está puesta siempre en otra parte que no sea solo sus propias vidas y su propio entorno. Las referencias heredadas por la clase media chilena de la imagen ideal de amor y/o éxito personal, como siempre son provenientes de los vestigios extranjeros gringos que, con su afán fantasioso de lo perfecto, van colonizando las mentes influenciables de los aspirantes sujetos de clase media.
Si bien la directora Daniela Aguayo (Niñas araña 2008) había trabajado el tema de la marginalidad social tal como se conoce, en este trabajo en particular la búsqueda de ésta se manifiesta como una “marginalidad emocional”, dada más bien por las características de los sujetos que componen este universo. Son personas alienadas social y psicológicamente, que no están llamadas para su realización personal, ni menos para el éxito de sus relaciones, ya que solo tienen la capacidad para  fantasearlas.  
Si bien la obra logra captar la atención del público sobre todo por el juego del humor,  va perdiendo continuidad en su desarrollo, debido a la superposición de los diversos estilos y  formas de contar la historia. Lo mismo sucede con el trabajo dramatúrgico que, al abordar tantos puntos de vista con respecto a los variados temas,  va privilegiando la exposición de ellos antes que el desarrollo de la historia. Esto produce que las diversas escenas que se presentan como independientes entre sí teniendo como eje la exposición de un tema, presenten situaciones climáticas que alteran el ritmo del devenir de la acción. Por momentos el diálogo entre los actores también influye en provocar estos saltos rítmicos, no permitiendo un flujo orgánico entre todos los fragmentos. Sin embargo, cuando más se libera la estructura en los cuerpos de los actores y dentro de las diversas situaciones, se hace más gozoso de apreciar.
La apuesta es un trabajo entretenido e interesante como exploración temática, discursiva y estética. Son los detalles aglutinadores lo que podrían otorgarle mayor unidad y consistencia.

“Tragedia Pop”
Temporada hasta el 25 de marzo
Teatro Lastarria 90. Sala 1.
Jueves a domingo 21:00 hrs.
Entrada general $5.000. Est y 3 edad $2.500.
Jueves populares $3.000.
Reservas: 08-8092506