Vorágine: humor absurdo y crítico

 

 

voragineVorágine: Pasión desenfrenada o mezcla de sentimientos muy intensos. Vorágine: Aglomeración confusa de sucesos, de gente o de cosas en movimiento. Vorágine: es el montaje ganador del XIII Festival de Dramaturgia y Puesta en Escena Víctor Jara 2011, organizado por el Consejo Estudiantil del Departamento de Teatro de la Universidad de Chile. Vorágine: es una obra de teatro escrita por Antonio Zisis y dirigida por Diego Boggioni, interpretada por Ignacio Yovane y el propio Zisis.

La puesta en escena se instala en la Sala Sergio Aguirre ubicada en Morandé 750, en el escenario dos hombres sentados uno al lado del otro, comparten un escaño, son tipos jóvenes vestidos de forma común (camisa y pantalones) que esperan algo o alguien, miran nerviosos constatando el entorno, no interactúan, solo escudriñan con la mirada la oscuridad que los rodea, la música de presset (antes del inicio) acompaña sus movimientos como si fuera una coreografía de miradas donde, de cuando en vez, se sincronizan en dirección y ritmo. El primer encuentro entre ellos inaugura el diálogo que no cesará hasta el final. Ambos extraños esperaban a un desconocido para dar o recibir una información privilegiada, sin embargo, desconfían de quien está a su lado y se someten mutuamente a pruebas de confianza, a través de una verborrea incesante, llena de contradicciones, especulaciones, teorías conspirativas y sospechas.

La dirección de Diego Boggioni se sumerge en el guión privilegiando su dinámica, realizando una puesta en escena muy simple, despojada y neutra, sostenida principalmente en la palabra y el gesto, focalizando su atención en el ritmo vertiginoso de la interacción de ambos personajes. Todo se complementa con la sugerente música envasada, a momentos reconocible, que refuerza las ideas latentes a modo de pistas que conducen al espectador por un viaje hacia la incertidumbre. En tanto, José Miguel Carrera y Renata Serrano abordan el diseño con simpleza y síntesis, aterrizan la propuesta en el cotidiano con elementos de características atemporales que permiten situarnos en algún presente, sumado a una iluminación funcional que tiende a reforzar la atención en los momentos más intensos.

El año 2009 en una entrevista por ser el puntaje PSU de ingreso más alto de la Facultad de Artes, Antonio Zisis reconoció su interés por la física y, justamente, la física cuántica podría ser una llave de entrada al laberíntico argumento de esta propuesta. Si bien los diálogos no son para nada enrevesados ni complejos de entender, ponen en escena cuestionamientos principales de esta rama científica, como la desmaterialización, la ubicuidad, el principio de incertidumbre, el comportamiento paradójico y la idea de que el observador transforma lo observado, a través de un hilarante juego escénico. Los personajes idénticamente disímiles, semejantes y contrarios a la vez, se mueven por diferentes tiempos, recuerdos, proyecciones futuras, estados imaginarios, simulacros y relaciones ficticias develando que tras esas aisladas individualidades solo queda el vacío, no hay más que aquella pasión desenfrenada que los lleva a encontrarse. Es un diálogo fingido, plagado de lugares comunes y citas sin sentido que construyen un relato coherente que se desvanece al instante.

Vorágine aborda la contingencia (histórica, política y social) desde el humor, articulando su comprensión crítica del mundo desde el absurdo. Sin duda su mayor fortaleza proviene del texto, aun así los noveles actores nos conducen con carisma y simpatía por diferentes matices de la relación en una entrega que sugiere el futuro promisorio de sus intérpretes, reafirmando los antecedentes del Festival Víctor Jara como un semillero de talentos jóvenes.

 

“Vorágine”

Hasta el 31 de marzo.

Jueves, viernes y sábados a las 20.30 horas.

Sala Sergio Aguirre, Morandé 750.

$3.000, estudiantes y tercera edad $2.000.