“Dinamarca Sudaca”: los Lenguajes como Tragedia

Dinamarca_Sudaca_7Algunas corrientes del teatro actual se atreven a llevar a escena los paradigmas y recursos comunicacionales actuales, (cine, video, chat, redes, Internet,) para dotar al relato y a personajes de la suma –y síntesis- de lo esencial de ese vertiginoso ritmo, visual y auditivo, en el cual estamos inmersos hoy. Sabemos todos que no es que vivamos en una civilización tecnológica, sino que la tecnología es nuestra civilización y vaya si es cierto este precepto en el reciente estreno en la Sala Sidarte de “Dinamarca Sudaca, la terrible tragedia”, pieza del grupo La Fábrica Teatro, bajo dirección y texto de Claudia Fernández.

Aclaremos que no es que a Fernández y su grupo le importe poco el texto, sino más bien es al revés, le importa y mucho, por eso parten de una dramaturgia sólida y probada (la tragedia de Hamlet) sobre la cual cabalga una armónica y verborrágica exhibición de soportes tecnológicos que muchas veces parecen salir de una pantalla, tanto que a ratos el espectador se imagina que los protagonistas son personajes virtuales salidos de una pantalla de PC, o un Blackberry de última generación.

Por ello es que los personajes de esta obra no lo son en el sentido clásico, (actor+texto), sino que son actores que se adueñan de las redes para ser personajes que incursionan en un ámbito de relato muy distinto al conocido.

Pese a tanto ciber-teatro, el montaje no queda desequilibrado, algunos tópicos esenciales del relato de Shakespeare, crimen, traición, venganza, están cincelados actoralmente con gran teatralidad, aunque a ratos muy gimnástica y coreografiada.

La directora extrajo de Hamlet aquellos aspectos más relevantes (sus ansias de venganza, la repulsa que siente por la conducta de su madre, la ambigua relación con Ofelia) para tejer en escena una embriagante sumatoria de lenguajes, que ametrallan al espectador durante poco más de una hora que dura este Hamlet criollo y cibernético.

Y no sólo los soportes tecnológicos abundan, sino algo de hip hop, rap, humor, el tono flaite del protagonista, citas al Chile post 73, y trozos del cancionero popular matizan este montaje dándole un ritmo envolvente que no cansa por una sencilla razón: son los lenguajes y materias que usamos diariamente.

Claudia Fernández maneja sus recursos con solvencia casi de ingeniera informática, pues con singular atrevimiento recurre a “programas” que seguramente usa en su vida diaria, para mezclarlos con trozos del banquete Hamlet, logrando que el espectador quede instalado (anonadado, mejor dicho) en la primera línea de fuego de un montaje rico en variedad de notas y melodías de gran eficiencia escénica. Lo que queda en la retina es una pieza casi explosiva sobre lenguajes, tecnologías y soportes…aunque siempre muy hamletiana.

Para ese propósito contó con dos actores que logran imponerse y seducir por su soberbio dominio corporal, y maciza técnica actoral (cada uno interpreta varios personajes) y sobre todo por saber armar, pese al tono voraz con que se propagan los instantes dramatúrgicos, una gran empatía con el espectador. Nos referimos a María José Larraguibel y Emerson Velásquez, quienes, en un escenario muy austero (excelente el diseño espacial y fotografía de la obra) logran que este Hamlet periférico esté siempre conectado con el espectador, pese a que en un instante clave de la obra aparece en pantalla el texto que dice “Hamlet está desconectado”, algo que, por suerte, nunca ocurre.

 

Dinamarca_Sudaca_9Ficha Técnica

 

Dinamarca Sudaca, la terrible tragedia

Dirección y Dramaturgia, Claudia Fernández

Con María José Larraguibel y Emerson Velásquez

Asistente dirección: Rodrigo Valenzuela y Luis Chávez

Diseño teatral, La Fábrica Teatro.

Fotografía @fcojorquera. Periodista Mari Pilar Paredes

Produce, Maqui

Coordenadas

Hasta el 16 de septiembre

Jueves a Sábado a las 20:30 hrs, y Domingo 19:00.

Teatro Sidarte, Ernesto Pinto Lagarrigue 131, Bellavista. Reservas 7771966