"Agosto" : Buen Resultado General y Realismo Deficiente

Una familia desunida, marcada por una madre adicta a los fármacos. Secretos y rivalidades, amor y odio, en el mes más caluroso del año en Oklahoma. Eso y más retrata el dramaturgo norteamericano Tracy Letts en “Agosto (condado de Osage)”, premiadísima obra que aterrizó en la cartelera local bajo la dirección de Tomás Vidiella.

Fue un gran desafío asumir una puesta en escena que requiere de trece actores, una enorme escenografía, y que ha recibido aplausos desde Nueva York a Madrid, además de los premios Tony a la mejor Obra y el Pulitzer de Drama. Como si esos pergaminos fueran pocos, hay que decir que sus derechos son carísimos y que en Buenos Aires la protagonizó

la emblemática Norma Aleandro (“La Historia Oficial”).

Las expectativas eran altas sobre la versión chilena. Y, afortunadamente, fueron satisfechas. Vidiella recortó el texto y eliminó el intermedio, decisiones que permiten que la pieza fluya sin tropiezos, y sin aburrir, las dos horas y veinte minutos aproximados que dura.

Otro punto alto es el desempeño de Blanca Mallol como Violeta, la intoxicada mater family. Su personaje transita por el descaro más absoluto producto de las drogas (cuando baila delante del policía) hasta la rabia profunda frente a sus hijas.

Sólida y veraz, Mallol conmueve y también hace que la odiemos. Ya la habíamos visto en un rol donde llega a la enajenación en “Quién le teme a Virginia Woolf” (2006), sólo que en esa oportunidad era el alcoholismo el responsable de la caída.

El elenco en su totalidad está disparejo en las actuaciones, pero consigue un buen ritmo como conjunto. Lo que hace falta es un realismo más interior, ya que por momentos parece que algunos personajes están construidos desde fuera. Eso se refleja en algunas escenas donde abundan los chillidos y la exageración en vez del matiz. La mayor pelea entre Violeta, la madre, y su hija mayor (María Olga Matte) es muy poco verdadera (incluso el día que la vimos la falsa cachetada no funcionó), así como también la caída del Diego Casanueva cuando llega con un guiso a la cena luego de la muerte del padre.

Francisca Olivares, como la india empleada de la casa, está muy bien, contenida y transmitiendo la serenidad que su rol precisa.

En todo caso, la deficiencia en el realismo es una constante en los montajes nacionales de esa línea y no algo particular de “Agosto”. Por eso, el gran mérito es que todos funcionan en un ritmo permanente.

Susana Bomchil realizó una buena escenografía pese a que no pudo desplegarse hacia arriba por el alto del escenario, aporte que se repite desde la iluminación (Guillermo Ganga) y la sonoridad (Marcello Martínez). Por el contrario, el vestuario carece de diseño y hay algunas tenidas femeninas (de las hermanas, sobre todo) que apuntan al feísmo.

Una obra imperdible, con un texto de lujo y una temática reconocible para todos: la familia.

 

COORDENADAS

  • Miércoles 28 noviembre 20:00 hrs.
  • Jueves29 noviembre 20:00 hrs.
  • Viernes 30 noviembre 20:00 hrs.
  • Sábado 1 diciembre 20:00 hrs.
  • Domingo 2 diciembre 17:00 hrs
  • Desde $10.000 a $20.000