Un Niño Caracol que Entretiene y Enseña

Si una obra para niños comienza cuando se ve cruzar por la platea a un enorme elefante  guiado por niño, es promisoria señal que pudiesen ocurrir muchas aventuras sobre el escenario. Y así ocurre con “El Niño Caracol”, pieza teatral para toda la familia escrita por Julio Goycolea, con dirección de Nelson Guillermo Goycolea y producida por el colectivo teatral Puerto de Sueños.
La pieza,  que se puede ver todos los sábados en el Teatro Alcalá, Sala García Lorca (Bellavista 97), narra las peripecias del niño indio Jalib, quien se pierde en un bosque encantado repleto de animales y seres fantásticos. Lo primero que resalta al espectador es la notable conjugación

escénica entre un texto sólido y armonioso, que siempre opera al interior del encanto y la magia infantil,  y un montaje basado en una escenografía de enorme belleza y eficacia escénica, lo mismo sucede con la música, vestuario y coreografías, todo sustentado en actuaciones creativas y lúdicas que empatizan con el público (niños y adultos) de manera inmediata.
La dirección general del espectáculo está fundada en tal criterio artístico que se sobrepone a cualquier manierismo o manipulación artificial del público, la obra se sustenta en un espacio acotado por una buena historia en su base narrativa, (al mejor estilo de “érase una vez…”) y un clima teatral que galopa por la frontera entre lo didáctico y la aventura, sin nunca ceder terreno a otro objetivo. Los hechos se suceden como si se hojeara un enorme libro de aventuras para niños, por eso la obra penetra la piel de los espectadores con tanta facilidad.
Pero volvamos al texto. Hace mucho que no “sentía” la mano de un autor con tanta solidez como la que exhibe Julio Goycolea en “El Niño Caracol”. El autor concibió su pieza ajustándose a la estructura del relato clásico de los cuentos infantiles (un héroe, una bruja, una hada, los malos, los buenos, los amigos, los enemigos, los simpáticos), y le dio gran resultado.
Todas las piezas de su tablero autoral (personajes, situaciones, crisis, climas, conflictos) encajan y se nutren entre sí logrando un tramado teatral que entretiene desde el primer minuto, además –como extensión natural de esta concepción tradicional al contar una historia- la obra provee al espectador momentos y situaciones donde la amistad, la obediencia, el amor filial, incluso la memoria, cobran relevancia.
Quizás en otro tipo de montaje, pedagogizar con tanta insistencia (a ratos la sala se convierte en una aula) sería pedante, pero en esta obra los valores y conceptos que se despliegan surgen natural y fluidamente de las acciones, al punto que los espectadores –niños y adultos-, sintonizan con tantas ganas con los personajes que participan con total espontaneidad de sus propuestas. Un buen ejemplo de ello es el precepto, que se repite varias veces en la obra, “la voluntad siempre se respeta” (que, por supuesto, me lo aprendí de memoria, si hasta salí del teatro tarareándolo).
Sólo cinco actores, Lorena Arriagada, Daniela García, Danilo Cabello, Tania Frez y Javier Goycolea, dan vida a esta gran aventura en un bosque encantado. Ninguno flaquea ni desluce, todos actúan con ese entusiasmo del niño cuando se lo ve feliz, hacen tantos personajes que sería ocioso encerrarlos en un solo. Ello sucede cuando una compañía teatral está sólida en sus componentes esenciales.
Puerto de Sueños, que se define a sí misma como una compañía “puente entre el arte y la educación”, fue gestada por Nelson Guillermo Goycolea con la idea de llevar el teatro a los niños, y ya tienen a su haber “Chiloé, mar de Leyenda”, “Cuento que ya no hay Cuentos”, “El Gigante Egoísta”, “Un Rey para el Rey”, “La Última Temporada” y “Neruda en Neruda”, ésta última destinada a la Enseñanza Media. El grupo realiza más de cien funciones al año, atendiendo a más de 40 mil estudiantes, tanto de la Región Metropolitana, como del sur y norte del país.

 

Ficha
“El Niño Caracol” de Julio Goycolea.
 Dirección de Nelson Guillermo Goycolea
Compañía Teatral Puerto de Sueños.
Teatro Alcalá, Sala García Lorca. Bellavista 97. Todos los sábados a las 17.00 horas.
 Adulto $ 4.000/ Niños $ 2.000 .
Fono reservas : 27327161