“Versos de Ciego”: Mucha Biblia y Poco Teatro

Estrenada en 1961, “Versos de Ciego”, de Luis Alberto Heiremans, llega de nuevo al teatro de la Universidad Católica, esta vez con dirección de Rodrigo Pérez. A un espectador actual, que no sea católico o desconozca las obras anteriores de este notable autor (“El Abanderado”, “El Tony Chico”), le sorprenderá la arquitectura tan militantemente religiosa, tradicional y conservadora que contiene esta pieza.
La obra arranca cuando un grupo de artistas callejeros, cantores populares, deciden dejarlo todo (posesiones y oficios)  para ir tras una estrella que brilla en el cielo. Ya no quieren conquistar más

espacios laborales en la tierra, sino quieren seguir  a esa estrella fugaz, que no es otra cosa que la representación cristiana de la “llegada del Mesías”, de lo sobrenatural. Así, estos apóstoles, deciden abandonarse a esta búsqueda, no exenta de dolores, sacrificios o penurias. 
Este es el meollo crítico de “Versos de Ciego”, que como documento teatral-religioso funciona, brilla por sí mismo, si bien bajo una textura teatral lineal y siempre blindada por signos de la simbología católica.
A ese universo dogmático debe ingresar el espectador. No es fácil, ya que la pieza es a ratos un breve catecismo teatral, muy ascético y frío, carente de interés para un espectador no católico, por eso se desbarranca no como una mala pieza sino como una obra demasiado evangelizadora, en el sentido conservador y anacrónico del término. No es panfletaria ni mucho menos, pero si asfixia su pobreza argumental, teatralmente hablando, todo gira o se consigna como expresión del ejercicio del ministerio católico.
Lo salvable (insistimos, para un espectador no convertido) es todo aquello que no representa  el universo religioso del autor: es decir, montaje y actuación.
Rodrigo  Pérez, director, instala un espacio escénico muy sencillo, donde abundan los retazos pueblerinos inspirados en un convencimiento poético ligado al espíritu religioso, que anima a los textos, como a los personajes. Nada brilla, todo es muy franciscano, se busca lealtad total a los tópicos del tejido más íntimo de la fe cristiana que es el eje por donde se mueve la obra.
A ello – y este es otro aspecto que domina Pérez - se le suma un grupo de actores con una creatividad fina y dócil, se mueven, como grupo, con una limpieza y orden que destaca de comienzo a fin. Punto alto es la soberbia y notable actuación de Catalina Saavedra. Apenas pisa el escenario atrapa la atención del espectador a través de una sencilla y expresiva naturaleza creativa que posee innatamente. Cerca de ella lucen Álvaro Morales y Francisco Ossa.
Para el final, el análisis de un aspecto del montaje que no deja de sorprendernos: la floja y feble actuación de Héctor Noguera. Él es el narrador ciego que hila la pieza, el vector central del mensaje espiritual de la obra, quizás su texto fue cortado transformando  a su personaje en un rol marginal, incasillable casi en el tramado general.  Es el punto más débil del montaje, su actitud actoral es en todo momento fría y ausente, su voz pastosa, escasamente audible, aleja al espectador de la trama porque sencillamente no se le oye casi nada. Su ciego es lejano, mecánico, pauteado, cuando debiera ser exactamente al revés, su personaje es el que VE lo que otros no ven. Sospechamos, por los resultados, que aceptó el rol más por compromiso tácito que por un convencimiento genuino.

 

FICHA ARTÍSTICA
Dirección: Rodrigo Pérez.
Elenco: Héctor Noguera, Catalina Saavedra, Álvaro Morales, Francisco Ossa, Gabriela Aguilera, Gala Fernández, Carolina Jullian, Montserrat Ballarin, María Jesús Marcone, Juan Carlos Maldonado, Bosco Cayo, Matías Lasen, Jaime Leiva.
Diseño integral: Catalina Devia.
Edición de texto: Bosco Cayo.
Música: Juan Pablo Villanueva.
Realización de vestuario: Sergio Aravena.
Realización escenográfica: Juan Pablo Cuevas, Ariel Medrano, Claudio Viedma.
Iluminación: Juan Carlos Araya.
Sonido: Marco Díaz.

Coordenadas
Teatro UC
“Versos de Ciego”
Hasta el 7 de diciembre
Miércoles a sábado 20:30 hrs.
Entrada general $7.000 / Convenios y tercera edad $5.000 / E