Un Tranvía Llamado Talento

“Un Tranvía Llamado Deseo”, escrita en 1947 por el autor norteamericano Tennessee Williams, está inscrita en la historia del teatro como uno de los textos con una arquitectura dramatúrgica más lograda  del teatro universal.
La pieza, que mantiene intacta tus claros oscuros psicológicos y la impecable hondura sentimental de sus personajes, fue escogida por el GAM, Centro Cultural Gabriela Mistral, para abrir la temporada 2014 como primer estreno teatral el marco del ciclo denominado, Memoria los ´80, estéticas de la disidencia.
La pieza, ambientada en la década

de los 40-50 en EE.UU y que tiene dirección de Alfredo Casto, narra la historia de la inestable y sensible  Blanche Dubois (Amparo Noguera ), quien llega de improviso a la casa de su hermana  Stella (Paloma Moreno). Ella convive con el rudo Stanley Kowalski (Marcelo Alonso) y su hogar es muy pobre y elemental, muy alejado del pasado de riqueza a la que las hermanas estuvieron acostumbradas. A ellos se suma Mitch (Álvaro Morales) un amigo de Stan que coquetea con Blanche.
La obra, como un tranvía que llega a destino pero que no alcanza a frenar,  de inmediato plantea un escenario de choques y enfrentamientos no sólo entre ambas hermanas -una heroína de pasado oscuro, con un desequilibrio emocional superlativo, dueña de una sensibilidad empalagosa- sino entre Blanche con el tosco y rudo Stan (muchos tienen en la retina al actor Marlon Brando en ese rol, pues lo interpretó en el filme de Elia Kazan).
Castro sitúa esa madeja de contracciones en un espacio de doble fondo bañado de una pobreza y ambiente claustrofóbico, muy provocativo e incendiario para la propia Blanche, quien no logra entender como su hermana vive con un “mono” salvaje y violento que la tiene entre las cuerdas.
Desde que llega a esa especie de cárcel-hogar-zoológico-, Blanche comienza a descender a su propia perdición. En ese hogar están los carbones donde ella se quemará del todo(al final se va a un sanatorio).  Sus únicos momentos de esparcimiento son aquellos cuando entabla una feble relación con Mitch, soberbiamente interpretado por Álvaro Morales, actor dotado del inapreciable don del equilibro histriónico.
Amparo Noguera logra de inmediato, al primer latido de la obra, esa dimensión decadente y angustiante que le exige su rol. Su Blanche transita, como por una montaña rusa,  por todos los estados de ánimo que anida su personalidad frágil, endemoniada a ratos, circense en su devenir como mujer madura anhelante de afecto.
Noguera nos entrega, pulcramente, uno de los trabajos más logrados de su carrera, la envergadura estilística en que envara a su personaje escala tantos matices emocionales, de rico raigambre psicológico, que logra conmover al público de inmediato.
El espectador rápidamente se compenetra en su mundo desquiciado, y eso sucede porque tiene esa valentía visceral de arrojar fuera de sí todos esos estados mentales perturbadores y contradictorios que desde niña ha almacenado (su primer novio se suicidó luego de que ella lo insultara), el alma de Blanche es pura en su intimidad, aunque pastosa y alambicada en su despliegue cotidiano.
Alonso, como Stan, cayó en la trampa de ser el malo, demasiado malo, de la obra. Se consumió en ese propósito monocorde, a ratos, insoportable; violento en exceso, cascarrabias de comienzo a fin, iracundo casi siempre, inunda el escenario de esa energía disoluta de la masculinidad arcaizante y cavernícola, que nunca fue el propósito del autor.
Siendo Alonso un actor dotado de gran presencia y carácter, en muchos tramos de la obra se desluce en ese papel de violento patibulario que no sabe como controlar.
Sus mejores momentos son aquellos cuando se contiene, cuando amenaza con la sangre arremangada, cuando está enojado y encara a Blanche por la venta de la casa  que era herencia familiar. Ejemplos de momentos cuando sobreactúa sobran; uno es cuando lanza por la ventana la radio o golpea a su conviviente, Stella.
Paloma Moreno, como Stella, realiza un trabajo que destaca por su equilibrio y docilidad, hay abundantes momentos de fuerte conexión con Amparo Noguera, su hermana. Su rol es complejo porque debe mantener el lazo afectivo con ella y, al mismo tiempo, cuidar su hogar, y, sobre todo, la relación que mantiene con Stan.
Alfredo Castro, con excepción del descontrol que le permitió a Alonso, logró un trabajo excepcional no solo en el diseño de una puesta sobria y limpia, sino al lograr una desempeño actoral de gran volumen dramático, siempre matizado, nunca obsesivo ni tedioso.
La pieza es un río turbulento de caracteres que se chocan entre sí, en un duelo que dura más de dos horas que se pasan volando, logro gigante para los tiempos que corren.
Castro, gran orquestador de estados de ánimo y climas teatrales fuertemente eléctricos, logra alternar tensión con dulzura, locura con un erotismo ferroso que estremece, la casa de Stella es un teatro de operaciones donde los personajes se hunden en el fango de un pasado que no perdona, que llega como un loco tranvía a dañar la estantería de cristal que es la mente de Blanche.
Sólo cabe apuntar una observación: al final de la obra, cuando llegan a buscar a Blanche –que en la cinta está muy claro y evidente-, acá está mal diseñado, el señor mayor con su bastón y el enfermero que asoma fuera de casa no logran dar con claridad el tono final del adiós de Blanche, Castro se enreda dando un lineamiento confuso a la situación, demasiado metafórico y elusivo.
Pese a ello, este tranvía no hay que perdérselo, hay que sacar tickets y subirse cuando podamos, porque este tren urbano, vestido de teatro, trae lo que a veces contiene la vida misma: belleza, la dura y la blanda, y mucha poesía, la que eleva y la que duele.

 

 “Un Tranvía Llamado Deseo”
de Tennesse William
Dirección. Versión y Adaptación: Alfredo Castro/Roberto Contador
Puesta en Escena: Alfredo Castro
Elenco:Amparo Noguera, Marcelo Alonso, Paloma Moreno, Álvaro Morales
Asistencia de Dirección: Cristián Plana
Asesoría Teórica: Francesca Lombardo
Música Original: Miguel Miranda
Diseño de Escenografía e Iluminación: Cristián Reyes
Realización Escenografía: Rodrigo Iturra
Diseño Vestuario: Loreto Monsalve
Diseño Gráfico: Carola Sánchez
Producción:  Maritza Estrada
Créditos fotográficos: Daniel Toledo / Estudio Fe
Maquillaje: Carolina Pizarro

Coordenadas
GAM
Hasta el 24 de mayo.
 Miércoles a Sábado a las 21.00 horas.
$8.000 general y $4.000 estudiante y tercera edad