II Festival de Dramaturgia Norteamericana:

Un acierto y una puesta alejada del texto

Marietta Santi

Dos obras lleva ya el Segundo Festival de Dramaturgia Norteamericana Contemporánea:  “La Forma de las Cosas” (2001), del destacado Neil Labute (“Gorda”, “El Lugar de la Misercordia”) y  “Tacos Aguja” (1992), de Theresa Rebeck.
La forma de las cosas


En la primera, Labute toca un tema interesante desde varios puntos de vista: Una estudiante de  postítulo  de arte, Evelyn, decide tomar como objeto de estudio a un ser humano, Adam, un joven algo mayor que ella que trabaja de guardia en un museo al mismo tiempo que estudia literatura. El autor muestra la relación entre ambos como una historia de amor, donde ella, con sus consejos, provoca cambios en él. Ejercicio, buena alimentación, cambio de look y luego una operación de la nariz, transforman a Adam, así como también su personalidad. De ser tímido e inseguro, se vuelve un seductor impenitente. El golpe de gracia sucede al final, cuando Evelyn presenta su tesis, que no es otra cosa que la transformación de Adam, “su” obra de arte.

Descarnado, feroz, cruel, son adjetivos que pueden aplicarse a este texto, horrorosamente contemporáneo. Y que además de indagar en la deshumanización lo hace en los límites del arte. ¿Es arte la “obra” de Evelyn? ¿Es arte la intervención donde un artista plástico ocupa a un perro de la calle hasta hacerlo morir? Pues bien, las interrogantes son más que legítimas y cruzan todos los terrenos de la creación.

La puesta en escena, de Paz Martínez, acierta en sus opciones. Lúdicamente,  ocupa pizarras y tiza
 donde los actores dibujan la escenografía, en contraste con un registro actoral realista donde todos se mueven cómodamente. Finalmente, da el golpe de gracia durante la disertación de Evelyn. Con fotos y una instalación con que el público se topa a la salida, da cuenta de la verdad.

Destaca el trabajo actoral de Elvis Fuentes y Francisca Márquez, la pareja protagónica.

“Tacos Aguja”, de la compañía La Furia, es un montaje que no corresponde al sentido del texto. En éste, Theresa Rebeck , una autora norteamericana comprometida con el tema femenino y feminista, recrea el Pigmalión de Bernard Shaw y lo envilece de acuerdo a nuestros tiempos. Es así como la protagonista, Georgie (Valentina Vallejos), tiene su profesor  (Óscar Vásquez), pero es víctima de acoso sexual en la oficina donde él le ha encontrado trabajo.  Lo femenino sometido a lo masculino es el gran tema de esta pieza, además del pussy control (famoso término referido al control que las mujeres ejercen a través del sexo), la identidad de género y la expectativas de hombres y mujeres.  Rebeck ve un falso liberalismo que oculta una sociedad tan machista como antaño, pero con otras formas de juego.
Tacos Aguja
El problema son las opciones de la puesta en escena, dirigida por Rodrigo Cabello. El exceso y la sátira, aunque sacan carcajadas (Valentina Vallejos por momentos es desopilante) no admiten detalles, y lo negro, irónico y paradójico del texto se pierde.  Aunque lo hombres están más controlados en el desborde, tampoco aportan a que el texto se dimensione en sus profundidades.  Lo divertido y exagerado de la puesta impiden que el subtexto quede claro para el espectador. La Gorgie de Rebeck es una mujer paradójica y profundamente contrariada, lo que Vallejos no consigue transmitir con su registro externo.
 
COORDENADAS

Festival de Dramaturgia Norteamericana

Hasta el 31 de mayo en Lastarria 90

Miércoles a sábado 20:00 hrs.

Domingo: 19:00

3.000 Público General

2.000 Estudiantes y Tercera Edad

Reservas al 6777187