"Cirkópolis": Gran Espectáculo a Escala Humana

Una obra elegante, con mucha atmósfera y alejada de la parafernalia ostentosa es “Cirkópolis”, que hasta el domingo se presenta en Santiago gracias a la Fundación Santiago a Mil y Banco Edwards/Citi. La compañía que la trae es la canadiense Cirque Éloize, una de las más depuradas en cuanto a nuevo circo o circo contemporáneo.
La arriesgada apuesta de “Cirkópolis” es mostrar un espectáculo que transcurre en medio del gris rutinario de una gran ciudad,  atmósfera que se logra gracias a los trajes grises de los artistas, que simulan oficinistas, y a las proyecciones que sitúan la acción

en medio de un espacio que cira a “Metrópolis”, la famosa cinta de Fritz Lang. El protagonista es un payaso muy sui generis, el inglés Ashley Carr, quien a cara lavada y haciendo gala de un humor sutil sirve de enlace entre una escena y otra y les da una continuidad teatral.
Los doce artistas circenses manejan al dedillo la destreza que practican: aro, malabares con bastones, mano mano, equilibrio, entre otros, pero su plus no está en su espectacularidad. Es decir, la clave en este espectáculo no es quién hace el número más arriesgado, sino cómo los números se suman a una cierta dramaturgia (entendida no como texto sino como la forma en que se enlazan los elementos escénicos a lo largo de una puesta en escena) y a un clima dramático.
Por supuesto que hay grandes aciertos en los cuadros circenses, pero tienen que ver con lo anterior y con un uso de la coreografía para darle otro sentido a la destreza física.
A lo anterior se suma una música atractiva, que incluye interesantes versiones de temas conocidos.
El detalle, la guinda de la torta, lo pone Ashley Carr y su humor delicado, a escala humana. Él es un clown que explora el lado fallido de la vida, que persigue chicas que no lo toman en cuenta, y se enamora de una mujer inexistente representada por un vestido colgado de un gancho.
La escena en que Carr habla desde su corporalidad con esa mujer imaginaria es de gran belleza, un punto alto y delicado que permite entender en qué cuerda está  Cirkópolis, y cuál es la búsqueda de Cirque Éloize.