Luis Ortigoza Enfrenta un Nuevo Desafío en su Carrera

Existencialista y oscura es la trama de “El Joven y la Muerte”, ballet de Roland Petit con libreto del escritor y cineasta francés Jean Cocteau, que fue encarnado por figuras como Nureyev, Baryshnikov y Julio Bocca y es considerado una de las máximas expresiones de un período histórico donde la colaboración entre los grandes creadores sentó las bases para remecer lo establecido.
Ahora le toca el turno a Luis Ortigoza, Primer Bailarín Estrella del Ballet de Santiago, de hacerse cargo de esta pieza en que un atormentado joven danza con una misteriosa mujer cuyo abrazo no es de Eros sino de Tánatos. A nivel de lenguaje dancístico,

Petit va mucho más allá de la danza clásica para hurgar en la acrobacia y la teatralidad contemporánea, exigiendo saltos y giros que nacen de la desesperación del personaje y no de de la preparación clásica habitual.
En escena, el primer bailarín es acompañado por Romina Contreras, la integrante más joven de Ballet de Santiago y quien interpreta a la seductora y perversa presencia femenina que envuelve al protagonista.
- El joven y la muerte es un ballet con una enorme teatralidad. ¿Cómo has asumido el reto de interpretarlo y a qué referentes has acudido para crear tu personaje?
-Primero entendiendo el personaje, es decir como es "El Joven", un joven atormentado, angustiado, siempre pendiente del tiempo que pasa y pasa y que está a la espera de alguien o algo.
Vi varios intérpretes algo de Jean Babilée, el original; Rudolf Nureyev, Mikhail Baryshnikov, Nicolas Le Riche, Roberto Bolle, pero el repositor me pidió que no viera más para crear en base a lo que él me enseñaba mi propio personaje, para poder tenerlo en la piel y transmitirlo.
- También hay una alta cuota de sensualidad, ¿cómo pueden traducirse estas pasiones a través de una danza como el ballet?
-Lo que sucede en este caso es que es un personaje real de carne y hueso, de hecho el ballet comienza con el joven tirado en la cama fumando, pensando y esperando, es un joven y hay que plantearlo así, no hay poses de ballet ni caminar como bailarín, entonces los sentimientos afloran de ese modo y la sensualidad es parte de la vida de todos, el ve en ella a una mujer que ama, que adora y ella por supuesto para seducirlo usa su sensualidad al máximo.
-¿Cuáles son los desafíos técnicos de la obra y por qué son interesantes para ti?
-Tal vez lo más difícil es justamente no tener actitud de bailarín, si no movimientos normales de cualquier persona, pero a la vez requiere de una dosis de técnica, resistencia y acrobacia brutal, y eso hace para mí, en este momento de mi carrera, descubrir nuevas formas de bailar y desafiarme al máximo. Tuve que aprender a hacer movimientos de atletas y es totalmente diferente a la técnica del ballet, el cuerpo se coloca de otra forma, se usan otros músculos otras fuerzas.  Fue un período arduo de trabajo pero sin duda muy enriquecedor .
-¿Qué se necesita para interpretar tu rol? ¿La madurez ayuda en la interpretación?
-Yo creo que hay que tener una cierta experiencia y versatilidad y por ningún motivo tratar de "embellecer los pasos como bailarín". La belleza de este ballet pasa por otro lado y claro que la madurez ayuda porque te da un cierto peso escénico para el rol.  Este ballet lo han bailado los más grandes bailarines de la historia del ballet, por eso siento un gran respeto, además de que es la primera vez que en Chile se hace un ballet de Roland Petit y tener la oportunidad de ser yo el elegido para interpretarlo es un gran desafío y una gran responsabilidad.  Y otra cosa que me ha ayudado es mi intuición, siempre me dejo guiar un poco por esto.
-Tu partner, Romina, es muy joven y talentosa. ¿Cómo han trabajado juntos, qué destacas de ella?
-Con Romina hemos vivido un proceso de trabajo buenísimo, nos entendimos desde el primer día y eso es muy importante, sobre todo para un ballet como éste. Lo que destaco de ella primero es el talento, y que siendo muy joven sabe cómo afrontar el trabajo. Creo que es muy inteligente y eso es muy importante en esta carrera, porque te aseguro que el bailarín no hace la carrera sólo con el físico, la forma de pensar y la inteligencia son fundamentales.

fotografías: Patricio Melo

Coordenadas
Teatro Municipal
Lunes 17, martes 18, miércoles 19, jueves 20 y viernes 21 de noviembre, 20:00 horas.
entradas desde $3.000