Isabel Torres y su Obra "Yeny"

Isabel Torres y Beatriz Alcalde serán las encargadas de abrir el primero de una serie de cuatro ciclos, que  el programa Encuentro Coreográfico Sala Arrau tendrá el presente año. Durante la temporada, que parte el 26 y 27 de junio, se llevarán  a escena los trabajos de  siete  coreógrafos nacionales y uno internacional, en la Sala Arrau del Teatro Municipal de  Santiago.
El programa está organizado por el Área Danza del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y pretende dar un espacio de visibilidad a nuevos exponentes de nuestra danza

contemporánea. Mi misión era entrevistar a Isabel y, la verdad, no tenía idea a dónde me llevaría este encuentro, debido que el nombre de su coreografía, “Yeny”, dice muy poco o simplemente nada. Aparte de revisar una serie de videos que la coreógrafa tiene en vimeo,  no conocía su trabajo y tratar de  etiquetar o definir su obra ya era complejo.
Nos reunimos en su casa, un martes por la tarde.  Me contesta el citófono y escucho una voz dulce y tranquila. Al entrar me recibe su perro, tan tranquilo como ella. Isabel me invita a su estudio y me ofrece una taza de té negro y aunque mi respuesta fuera negativa, de igual modo me trae una taza que por supuesto, no terminó del mismo modo en que llegó.
La habitación es un espacio con  libros por doquier y cosas curiosas como un letrero, un tablero que hace de mesa y maquinas de escribir de los años ochenta, pero lo que más abunda es una tranquilidad que es inusual para estar a dos pasos de la calle Vicuña Mackenna.
-¿Cuéntanos de qué se trata tu trabajo?
-Este trabajo empezó el año pasado en un workshop que realicéjunto a otra bailarina  en la Corporación de Ciegos de  Providencia. En ese lugar conocí a Yeny, la protagonista de esta obra. Ahí nace la idea de convertir este proceso en un producto escénico. Yeny,  por su parte, tenía todas lasganas de vivir esta experiencia.  Ella tiene una discapacidad visual y trabajamos como ella construye la realidad.  Comenzamos a indagar en lo autobiográfico, explorando la percepción, la audición, la luz, el tacto y  el lenguaje braille.
-¿Entonces, cuentas la historia de Yeny?
-No.  Hablar de su biografía es hablar de una manera de trabajar y de conocernos. Finalmente es la relación que Yeny tiene con su entorno, con su cuerpo y cómo ella se relaciona con su discapacidad, lo que genera nuevos vocabularios.
-Me contabas que  te dedicas a las artes visuales ¿Veremos esto sobre la escena?
-Yo me dedicó al arte visual en el ámbito investigativo más que a generar obras para la escena. La visualidad es un elemento de una coreografía, son  materiales que se invitan a acompañar al cuerpo, a mi manea de ver estas están cruzadas.
-¿Qué busca Isabel Torres, qué obsesiones tiene?
-Más que obsesiones, busco maneras de hacer y repetirlas, generalmente va más por iniciar un estudio. Trabajo mucho con textos, primero desde las ideas, las llevo a la palabra, realizo muchos mapas porque creo que la coreografía es un sistema de organización, y me ayuda el boceto. No son bocetos de conceptos, sino de cómo se pueden desarrollar estos conceptos. Yo no trabajo desde o para el cuerpo.
-¿Bueno entonces, tienes un período de investigación y luego lo llevas a la práctica?
-Sí…
-¿Tienes todo pensado antes de llevarlo a lo concreto?
-La verdad un poco de las dos. Dedico mucho tiempo a la lectura y escritura de estos mapas. Me gusta llegar al proceso creativo pero todo el tiempo dialogo, no me gusta cerrarme.
-¿Cómo nace la idea de presentarte en la Sala Arrau?
-Bueno, primero porque hay muy pocas plataformas y justo coincidió con el tiempo. Fue un buen momento para este trabajo. Además, me interesa trabajar en este espacio, en este lugar, con esta historia y repertorio que ha tenido.
-¿Cómo es tu relación con la música?
-La verdad no trabajo con la música y tampoco en esta obra. Trabajo con los sonidos que provienen de un instrumento musical, pero son más ruidos que melodías. En esta obra específicamente sólo eso necesito de ella. Yo no soy músico para nada, por lo general no pienso en ella y no tengo problemas en no utilizarla.
-¿Por qué  crear esta obra?
-Yo no me dedico a la danza desde hace seis años, y cuando comienza a hacer ruido esta práctica mi primera idea fue trabajar con personas no videntes. Quería descubrir nuevas formas de relacionarme con cuerpo, sin ningún  tipo de técnica, necesitaba personas que se relacionaran con éste y no con la danza.
-¿Qué te gustaría que supiera el espectador?
-Me gustaría que se supiera que es una investigación y que puede responder como obra de danza, pero no es sólo una obra de danza sino que es una investigación.  Podría haber terminado en una pedagogía o en una obra plástica. Esta es una oportunidad a una alternativa, pero no es la única respuesta.
-¿Cómo quieres que te cataloguen, qué es Isabel Torres?
-Yo no digo qué soy. Cuando me preguntan respondo que trabajo en performance o video. Me carga decir qué soy, pero puedo decir que soy artista conceptual, escénica. Cuando trabajo no siempre es desde la danza, puede ser confeccionando cosas con el paisaje, el territorio…La verdad  me es muy difícil construir una respuesta a eso.
-¿Se lo dejas al espectador?
-La verdad no me dan ganas de saber esa respuesta, no siento la necesidad de que me etiqueten. Simplemente es eso.