Gopal Ibarra: “La marginalidad sigue vigente y los señores políticos lo saben muy bien”

El joven dramaturgo y actor remece nuevamente la cartelera con “Yo no Ando Matando a Nadie”, pieza inspirada en un asesinato real ocurrido en 2008. En esta entrevista habla de sus motivaciones para ejercer el oficio de teatrista.

Gopal IbarraA los 28 años, Gopal Ibarra tiene ya un largo camino recorrido como dramaturgo y director de teatro. Ahora, en cartelera en la Universidad Arcis puede verse su última entrega: “Yo no Ando Matando a Nadie”, tercera parte de un proyecto que contempla, además, “El Sangrado” y “Milagro Americano”, piezas en que Ibarra pone el dedo en la llaga en nuestra móvil identidad. “Soy izquierdista y pienso en un Chile comunista, joven y revolucionario constantemente. Actualmente trabajando en “cuatro”,  la última parte de este cuarteto de obras que cierra el tema de la identidad y la condición de nuestra cultura marginal”, comenta el autor. En su última obra, Ibarra se inspira en una noticia ocurrida el año pasado. Una joven de 17 años mató al amor de su vida para “no tener hijos”, razón que el dramaturgo aprovecha para escarbar en temas como la marginalidad, la falta de oportunidades y la venta de sueños falsos por parte de la sociedad.

-“Yo no ando Matando a Nadie" forma parte de una serie de trabajos, numerados. Cuéntame ¿cuál es el hilo conductor que recorre cada uno de ellos?

- Las utopías trastocadas. La ausencia de identidad chilena, la condición de marginalidad y la no-posibilidad de cambios sociales profundos. En las tres obras se refleja la condición como chilenos, dejando en claro que no tenemos identidad propia sino una evidente cultura extranjerizante. En  3. “Yo no Ando Matando a nadie”, por su parte, se refleja una pareja de jóvenes que no logra aunar sus fuerzas y terminan matándose, como la única condición posible para sus vidas.  Jóvenes del día de hoy con una identidad perdida, extraviada en el chile actual condicionado a lo cultural hegemónico.

-¿Por qué elegir una noticia? ¿Qué necesidad teatral te genera ésta en particular?


-Porque las noticias marcan las pautas, el crimen siempre ha estado presente en nuestra historia. Los crímenes de nuestro Chile han estado cargados de sangre. Nosotros plasmamos en escena un crimen más interno, que refleja el desanimo de los jóvenes por las políticas que esta llevando nuestro país.

- Obviamente, la pareja marginal de tu obra se asemeja a la pareja de “Hechos Consumados”. ¿Tienes un interés especial en Juan Radrigán y sus temáticas?

-Por supuesto, es un grande, retrata muy bien el espíritu de una época, una época difícil y oscura en nuestra historia. Por mi parte y humildemente, quisiera retratar la nuestra, una época igualmente oscura, pero como el personaje protagonista dice, nos llenan de luces pero todo sigue igual. “Hechos Consumados” es una obra de la dictadura, donde el “enemigo” era mucho más claro. Los jóvenes sentían ganas de modificar las cosas, todos tenían una visión más arraigada con respecto a las problemáticas que vivía el país. Ahora, en cambio, los jóvenes no creen en utopías, existe una cultura dominante que genera desgano, el pesimismo ronda en las mentes de nuestra juventud.  Pero la marginalidad sigue vigente y los señores políticos lo saben muy bien, con la ausencia de jóvenes en la política.Gopal Ibarra
- ¿Cuál es el tipo de teatro que te interesa hacer? ¿Hacia dónde van tus opciones temáticas y estéticas?


-El crimen como concepto de trabajo, de memoria y de futuro, de una huella que debe estudiarse. Y es así como buscamos distintas posibilidades de representar el asesinato y la muerte en escena. Actuaciones de seres perdidos y absortos que repiten lo que observan como cultura dominante: la extranjera. Y la estética responde a la copia, a lo de tercer mundo, que busca ser pulcro y refinado, pero siempre es una copia, un simulacro de lo real.

-Se habla de "teatro emergente"  ¿Te hace sentido esa categorización?

-Entiendo emergente como emergencia de opinar, de una especie de teatro que llega para quedarse, un teatro que busca hablar temáticas juveniles y de futuro, revisando el pasado pero no en calidad de homenaje si no de movilización.

-¿Cuáles son tus referentes o maestros en la escena?

(Ramón) Griffero y (Alexis) Moreno son puntos claves en la dramaturgia-dirección. A partir de ellos entiendo la importancia del creador en su totalidad, de una puesta en escena con tintes de esta tierra. También aprendo de mis pares y son grandes referentes a la vez, como por ejemplo, Pablo Paredes y su  recurso poético que viene a revitalizar el teatro chileno.