Directora de Striptease: "Esta obra es una acto de despojo total"

Paula Bravo - Directora StrepteasePaula Bravo cuenta por qué esta pieza la fascinó y cuáles han sido los bemoles de ser actuada por una familia. Para ella, el carácter documental que tiene y la posibilidad de diálogo que abre, son grandes méritos del texto, nacido de la pluma de la argentina Lola Arias.

Marietta Santi

La encargada de dirigir Striptease es Paula Bravo, reconocida como una de las mejores actrices de su generación y elogiadísima el primer semestre de este año por su participación junto a Benjamín Vicuña en la obra La Gran Noche. La pieza, de la argentina Lola Arias, se presenta todos los martes en el Teatro del Puente, y tiene como protagonista a la familia Cantillana-Teke: Néstor Cantillana, Macarena Teke y el hijo de ambos, Lautaro. Ellos son, en escena, una escritora y su pareja, separados. El niño, su hijo. El hombre llama a la mujer de madrugada. Ella intenta escribir. Ambos conversan. El pequeño está ahí, natural, moviéndose como quiere, atrayendo la mirada de los espectadores. Una pieza que tensiona la ficción con tanta realidad, que documenta el comportamiento de una guagua en escena, que no actúa ni mucho menos.

Paula Bravo¿Qué te sedujo de dirigir esta pieza?
El año pasado viví en Buenos Aires, estudiando cine documental, alejándome de muchas cosas. Algunas de ésas eran la complicación y mirada de ombligo de las piezas teatrales, algo que estaba estableciéndose de una manera de la que ya no me sentía parte.  Para mí esta obra es una acto de despojo total, una desnudez llena de poesía inesperada y, sobre todo, una necesaria oportunidad para dialogar. Creo que todos cargamos con muchas conversaciones que nunca tuvimos, preguntas que nunca nos atrevimos a hacer y entonces el teatro emerge para mí como un lugar de valentía y me vuelvo a reconciliar con él.
En la versión argentina, la guagua era sólo hijo de la actriz. Acá es hijo de ambos actores, tensionando aún más el tema ficción-realidad. ¿Cómo trabajaron el tema en escena?
En nuestro montaje opera algo que me interesa mucho hoy en día y es el aspecto documental, mostrar una realidad sin manipularla tanto, observarla, trasportándola a un espacio escénico. Acá el diálogo con la realidad es mucho más desnudo, tanto por la familia, que tiene modos de funcionamiento que los espectadores desconocemos, sin embargo son orgánicos, porque indiscutiblemente es una familia  la que protagoniza este Striptease. Por otro lado la iluminación,que parte con luz real, que varía si es nublado o hay sol, si el día también anda raro y nosotros nos condicionamos por eso. Admiro a estos actores por la capacidad de hacer tantas cosas a la vez, es una obra muy vertiginosa y ellos unos héroes cargados de instrumentos que detonan mucha poesía inésperada.
¿De qué te preocupaste como directora? imagino que la presencia de Lautaro determina de alguna forma la acción.
De dialogar, de escuchar y todos, cómo primero, que Lautaro siempre lo pasara bien. Esto es y debe ser un juego. A menudo los actores lo olvidamos y cruzamos muchos límites Directora de Stripteaseacerca de nuestra integridad, pero la presencia de Lautaro  es una lección acerca del origen de las cosas. Después te podría decir que el tono auditivo de la intimidad, eso es algo que propone el texto y debe simplemente decirse, no afectarse, ni cargarse, ni teatralizarse.
¿Cuál es la mayor dificultar de tener una guagua en el espacio teatral, rompiendo la ilusión del teatro?
Que estamos al servicio de él, que nada de lo que pretendamos articular, ningún hallazgo puede ser mantenido. Y  sus padres son los únicos que pueden estar conteniendo todo esa vida e información, siempre desde el amor.
¿Qué sucede con la historia que cuentan? ¿pasa a segundo plano con la presencia del niño?
No de ningún modo , el espectador elige qué ver, pero existe una tristeza que como el río, simpre esta fluyendo y movilizando las palabras. Por otro lado, la muerte del amor y de lo creímos era la felicidad, es un escenario muy común, algo que en alguna u otra medida todos hemos experimentado. También,  la muerte del amor v/s la vida fruto de ese amor, a mí esa me parece una genialidad de la autora que es un motor de la obra, funciona por sí mismo, cómo un dispositivo. Ésa es la paradoja.
Fotos retrato: Elisa Bertelsen